Se trata de un paciente varón de 51 años diagnosticado de Esquizofrenia Paranoide desde el 2003 a raíz de ingreso hospitalario en la unidad de agudos por clínica delirantealucinatoria. Desde entonces ha realizado seguimiento en consultas externas de nuestro hospital. Buena respuesta a olanzapina 20 mg/día con mejoría de la sintomatología positiva, persistiendo sintomatología residual negativa en forma de embotamiento afectivo, aislamiento social e hipobulia. Como antecedentes médicos destacar Enfermedad de Gilbert confirmado genéticamente y analíticamente presenta hiperbilirrubinemia mixta con normalidad de función hepática con ictericia clínica fluctuante. Desde diciembre 2004 hasta abril 2011 el paciente participa en el protocolo de F1D-MC-HGKB (Estudio Abierto de olanzapina depot intramuscular en pacientes con Esquizofrenia o Trastorno Esquizoafectivo) y tras finalización del estudio el paciente ha proseguido tratamiento con olanzapina depot (Zypadhera). Desde el inicio del tratamiento depot el paciente no ha presentado descompensación psicótica ni ha requerido hospitalización psiquiátrica ni médica general. La dosis de olanzapina depot inicial fueron 405 mg/4 semanas (enero 2005) y se fue descendiendo hasta los 270 mg/4 semanas, dosis que recibe desde febrero 2007 hasta la actualidad. Se han administrado más de 80 dosis de olanzapina depot alternando glúteo izquierdo y derecho desde el inicio del protocolo y tras la aprobación de Zypadhera. No se han reportado efectos secundarios significativos a lo largo de estos seis años. Vive solo, es pensionista por enfermedad mental y mantiene autonomía suficiente para el cuidado personal y del hogar. El día 10 de noviembre de 2011 tras treinta minutos de la administración de olanzapina depot 270 mg intramuscular y estando en consultas externas, presenta debilidad en extremidades inferiores, mareo, boca seca y sedación; se objetiva disartria, bradicinesia y bradipsiquia. No presenta alteración hemodinámica (tensión arterial, temperatura, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y saturación arterial de oxígeno dentro de la normalidad). Ante el riesgo de posible Síndrome Post-Inyección el paciente es remitido a urgencias de psiquiatría para observación y control de constantes (tensión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura y saturación arterial de oxígeno). Permanece 9 horas en observación con resolución completa del cuadro sin requerir intervención terapéutica alguna; no presenta depresión respiratoria, ni alteración grave del nivel de conciencia ni confusión. Se realiza analítica sanguínea que únicamente destaca hiperbilirrubinemia mixta ya conocida y niveles plasmáticos supraterapéuticos de olanzapina (NP:129 ug/L; normal: 5-75 ug/L). El ECG realizado muestra ritmo sinusal a 80 latidos por minuto sin otras alteraciones destacables. El paciente fue dado de alta hospitalaria el mismo día de la administración del tratamiento y se realizó control telefónico a las 24 horas para confirmar buena evolución clínica. Se ha proseguido con normalidad a la administración de olanzapina depot mensual tras lo acontecido sin que ni el paciente ni el médico tratante hayan considerado adecuado el cambio de tratamiento ni de dosis. Se han administrado 21 inyecciones de OLR desde entonces, sin que se hayan repetido de nuevo síntomas sugestivos de SPI.