Es un abogado de 30 años, que está preparándose desde que acabó los estudios (hace 6 años) para ser Juez (...). A continuación, se transcriben algunos fragmentos de la entrevista con Fernando: Terapeuta (T): Me dices que pasas la mayor parte del día encerrado en tu casa estudiando. ¿qué tal lo llevan tus padres? Fernando (F): "Bien, lo llevan bien, ... no todo el mundo entiende que te tengas que encerrar para preparar unas oposiciones... ellos lo aguantan bien... los dos se dedican al mundo de la enseñanza y en mi casa siempre ha habido libros, se ha dedicado tiempo a leer y esas cosas...creo que lo entienden". T: ¿Colaboras en algo en casa, haces algo además de estudiar? F: Pues no, porque mi trabajo es estudiar. Bueno, me ocupo de mi habitación, no me gusta que nadie entre ahí, que me toquen las cosas, tengo todos los temas de la oposición ordenados y si me los tocan me los pueden cambiar. Yo me ocupo de limpiarla todos los días, aunque una vez a la semana mi madre se empeña en entrar ella y la repasa. Pero por mucho que se lo diga, siempre me cambia algo de sitio, o me lo lía. Y luego me toca a mi perder el tiempo poniendo otra vez todo en su sitio. T: Sí, eso es verdad, tienes razón, cuando nos cambian los papeles de sitio...¿También te molesta que toquen tus otras cosas, tu ropa, las cosas de aseo, o solo lo que tiene que ver con la oposición? F: Ah no, en general no me gusta que toquen nada mío. Cada uno pone las cosas como más le gustan, así que no hay motivos para que otro venga y las cambie. Si son mías, son mías. T: ¿Y tu novia? ¿Te molesta que entre en tu habitación? F: Claro que me molesta, pero como no tenemos otro sitio, me aguanto. Pero ella ya sabe que no puede tocar nada, y lo respeta. Además, como no se queda sola en mi cuarto, no hay problema. Está controlado. Y entra pocas veces además. T: Eres un poco controlador, me parece. F: Bueno. Las cosas tienen que estar bajo control. Es lo mejor.T: No te gustan mucho las aventuras, o las novedades, ¿es eso? F: Pues no. La verdad es que no. T: Aunque no se trate de aventuras propiamente, ¿no te gusta por ejemplo viajar, conocer otros sitios, otras personas? F: Pues no mucho, la verdad. No le veo la gracia a eso de irse de viaje, por ejemplo, como han hecho unos amigos de mi novia, sin saber dónde van a dormir, o lo que van hacer, o lo que van a ver. Me parece una pérdida de tiempo. Tampoco tengo muchas oportunidades. Pero no es algo que eche de menos. Aunque tuviera dinero para gastarlo en lo que quisiera, creo que lo último que haría sería tirarlo viajando por ahí. Se está mejor en casa. El último viaje que hice, el de fin de carrera, fue un suplicio. La gente parece que se vuelva loca cuando sale de su casa. T: ¿A qué te refieres con eso? F: Pues a que todo se desmadra, que todo vale y yo no estoy de acuerdo con eso. Uno siempre tiene que ser el mismo, hacer lo mismo, comportarse igual, tanto si estás solo como si no. No soporto la hipocresía. T: Quizá no es hipocresía, igual es que cuando uno se siente libre de obligaciones, hace cosas que en la vida cotidiana no puede hacer. Como cuando estamos de fiesta y bebemos una copa, y cantamos, o bailamos, ....no es algo que hagamos en el trabajo por ejemplo. F: Pues será que a mí no me gustan las fiestas. T: Y a tu novia, ¿tampoco le gusta viajar, ir a fiestas, salir por ahí, esas cosas? F: Sí, a ella sí que le gusta. Pero ya sabe que si quiere estar conmigo, de viajar nada de nada. Ni ahora ni después. (...) T: Háblame de tu trabajo. ¿Cómo es un día normal para ti, tu horario, etc.? F: Me levanto a las 7 de la mañana, me aseo, tomo un café, y me voy a correr una hora. A las 8 llego a casa, me ducho, desayuno y a las 8:30 me siento a estudiar en mi cuarto. A las 14:30 me levanto para comer y a las 16 estoy de nuevo estudiando. A las 20:30 viene mi novia a recogerme, damos un paseo, y a las 22 vuelvo a casa. Ceno, leo un periódico o escucho algo de música, o veo una película, y a las 24 me voy a la cama. Dos tardes a la semana voy al Preparador 2 horas para que me escuche un tema (es algo habitual cuando se están preparando este tipo de oposiciones). Esos días no salgo con mi novia y recupero las horas de estudio perdidas. T: ¿Y los fines de semana? F: Lo mismo. Algún domingo por la tarde vamos al cine o a tomar algo, pero nada más. T: Tiene que ser muy duro, tantas horas solo, enfrentándote a los libros, sin tiempo para disfrutar, para hacer otras cosas.... F: No, la verdad es que para mí no. Me gusta, estoy bien. Ya haré otras cosas cuando apruebe. Lo que me fastidia es el tiempo que he perdido estos meses con los ataques. T: ¿Te has planteado cuánto tiempo vas a seguir estudiando, preparándote? F: Pues no, eso no es algo que se pueda prever. Hasta que apruebe. Como se suele decir, quien algo quiere algo le cuesta. T: ¿Cuántas veces te has presentado al examen? F: Todavía ninguna. Aun no estoy preparado. T: ¿Te lo ha dicho tu Preparador, es lo que él opina? F: No, él cree que ya estoy preparado y que debería probar a ver qué pasa. Pero yo no estoy de acuerdo: hasta que no esté seguro de que puedo aprobar, no pienso presentarme. No creo que ganara nada yendo sin más a probar suerte. No me parece honesto. 