Mujer, 28 años evaluada en consultas externas y posterior ingreso en psiquiatría. Motivo de su ingreso: "Vomito todos los días", "Estoy deprimida", "He bajado de peso", "Ahora estoy con bulimia", "Quiero salir adelante por mi hija". Además presenta irritabilidad, pérdida importante de peso, alteraciones menstruales, ideas de desesperanza e impotencia. Historia de la enfermedad actual: evolución desde los 14 años de edad cuando fue víctima de burlas de su profesor de educación física, quien le decía que estaba muy desarrollada y gorda; empezó a sentirse despreciada y sentirse con sobrepeso cuando sus amigas se burlaban de ella. Cada día al levantarse y mirarse al espejo ella percibía que: tenía la cabeza muy grande y redonda además consideraba que su silueta corporal era desagradable ya que no tenía la figura deseada ni cintura, por esta razón decide alejarse de sus amigas de colegio y aislarse evitando de esta manera las burlas que recibía de ellas. "Yo era coqueta" refiere pero al mirarme en el espejo veía una persona que no podía ser bella por tener una cara tan redonda con los ojos hundidos y un cuerpo sin forma. Es por esta razón que empieza a ocultar la comida que le daban en bolsas de plástico que después tiraba a la basura. Durante este tiempo nota que su periodo menstrual se torna primero irregular con periodos irregulares de 2 a 3 días, luego 1 a 2 días y finalmente desaparece por un lapso de 10 años. Comienza a trabajar en una fotocopiadora, lugar donde conoce a su primer novio. Él le decía que estaba un poco gorda y por eso la llamaba "globito", "gordita", "garrafita", lo que empezó a preocuparla más. Su novio le decía que estaba mejor que cuando la había conocido, pero ella desconfiaba de esa expresión por lo que decide intentar provocarse vómitos después de ver un documental de televisión donde una joven se provocaba vómitos metiéndose la mano en la boca. La frecuencia fue aumentando a una vez a la semana, una vez cada dos días y finalmente diaria. Incluso ya podía meterse en la boca toda la mano para provocarse el vómito, describiendo incluso que tenía marcas de los dientes en la mano y los dedos. Las actividades en su trabajo se tornan más difíciles, no podía concentrarse. Empezó a notar que perdía cabello, se le cayeron las pestañas y las cejas, empezaron a deteriorarse sus dientes, constantemente se encontraba estreñida y cada vez, según referencia de la madre, estaba más delgada y pálida; motivos por los que empezó a tener más control por parte de su familia para que no fuera al baño o a su cuarto a vomitar después de las comidas. Sus familiares entonces la llevan obligada a un centro sanitario donde es valorada por medicina interna. Con esta conducta de vómitos provocados continúa hasta los 20 años, escapando del control de la familia, refiriendo que sentía que no tenía el peso adecuado y necesariamente debía bajar de peso; continuando con la conducta de comer pocas veces al día tomando por lo menos un litro de agua cada día y realizando ejercicios en forma intensa cada vez que podía A los 21 años empieza una dieta de pan con té en la mañana y la noche y cuando se sentía ansiosa y preocupada comía en forma exagerada, principalmente cuando sus familiares le llamaban la atención respecto a su conducta, vomitando posteriormente todo el alimento que ingería. Durante este tiempo no podía concentrarse en los estudios ya que pensaba durante el periodo de clases qué alimentos comería al salir del colegio y luego llegar a su casa y considerar la forma más fácil de vomitarlos.