Extracto de un correo‐e que remite una mujer de 35 años, con un hijo de 8 años, divorciada, solicitando ayuda especializada: "Estimada Dra. Me dirijo a Usted desesperada tras once años de sufrimiento y un diagnostico no se si del todo acertado (...) Hace once años di a luz a mi único hijo y unas 6 horas después mi cabeza se volvió en un Y SI....: y si me da por suicidarme, y si me da por apretarle la fontanela a mi hijo, y si me da por ponerle lejía en el biberón en lugar de leche....etc. Lo peor de todo es que en mi mente yo lo veía, lo cual me producía gran taquicardia y ansiedad, mi familia solía decir que tenía cara de haber visto un fantasma y lo cierto es que lo hubiera preferido ya que no entendía como una persona pacífica como yo podía pensar en hacer estas barbaridades. Después vinieron los remordimientos sobre cosas que había hecho en el pasado y que yo pensaba que no estaban bien, eran temas relacionados sobre todo con el sexo y con haber tomado algunas drogas cuando era joven. Una vez superado esto y no porque lo entendiera sino porque asumí que no podía cambiar el pasado mi mente se puso a cantar durante meses; cantaba y cantaba y aunque pretendía distraerme no había manera de quitarme las canciones de encima, recuerdo incluso levantarme a media noche para ir al baño e ir cantando (....) Al principio eran canciones normales, finalmente eran canciones con gran contenido de palabrotas o alegaciones al sexo. En la actualidad sumo matrículas o cualquier número que se me ponga por delantey escribo a máquina casi todo lo que leo, depende de lo nerviosa que esté lo hago más o menos, pero lo que más me preocupa es que ya he visitado a dos psicólogas para que me ayuden a superar lo que le voy a contar,pero las dos a pesar de ser profesionales me han sido sinceras y me han dicho que nunca se les ha presentado un caso igual, le comento: Como ya le he dicho se escribir a máquina, pues bien, si yo leo PACO como la P está en la línea más alta del teclado mi inspiración es más profunda, luego como la letra A está en el teclado de en medio expulso aire, la C como está en la fila inferior expiro todo el aire y así sucesivamente... Todo lo anteriormente explicado lo he llevado adelante como he podido pese a separarme cuando mi hijo tenía tan solo ocho meses. Busqué trabajo, me saqué mi carrera y aprobé mi oposición, pero desde noviembre estoy muy deprimida, las ganas de vivir se me han ido, estoy agotada y llena de ansiedad, muy decaída. Hay días que los llevo mejor y otros simplemente los llevo. Hace años que no me río, me estoy perdiendo lo mejor de mi hijo y siento que mi vida se me escapa. Un nuevo síntoma que ha aparecido en mi desde hace unos 15 días es la agresión verbal (para mí misma, claro está, no lo digo en voz alta). Me gustaría saber si sería Usted tan amable de atenderme y darme su valiosísima opinión. Agradezco de antemano toda su comprensión y ayuda prestada. Esta carta la he escrito entre llantos y sollozos. Y es que la paciencia se me está agotando. Reciba un cordial saludo"