Ángeles Rodríguez solicita consulta psicológica en mayo de 2006 por sugerencia de una amiga que previamente había requerido los servicios de un terapeuta, a raíz de lo cual su estado de ánimo mejoró mucho. Ángeles lo sabe y eso le hace tener esperanza respecto a su problema actual. Tiene 30 años y vive en pareja desde hace 5 años sin que hayan formalizado de modo alguno su unión. Sus padres viven en la misma ciudad no muy lejos del domicilio. Tiene un hermano mayor, de 35 años, casado, que vive en otra ciudad y una hermana más pequeña de 20 años que aún vive con los padres. No tiene hijos, aunque durante mucho tiempo lo ha deseado. Trabaja como enfermera en un hospital público de la ciudad. Desde hace dos años realiza fundamentalmente tareas administrativas y de gestión por requerimientos del servicio en que trabaja. Se presenta como una persona que ha sido alegre, sociable y con muchas aficiones culturales. Antes de presentarse el problema actual solía acudir una vez por semana al cine, con cierta frecuencia al teatro u otros espectáculos. Ángeles informa en la primera visita que se siente muy triste, sin ilusión por las actividades que antes le resultaban muy agradables y de las que ahora no disfruta. Relata haber acudido al cine por ejemplo varias veces y no haberse enterado de la película por tener importantes dificultades de concentración en la historia y no poder seguirla con interés. Cada vez tiene más problemas con las personas que le rodean. Su pareja le dice que ya no es "la que era", se muestra cansada y se enfada "por nada" con las personas que le quieren. Se siente molesta y poco tolerante con las demandas de los demás. Piensa que les decepciona y que les molesta, que no es agradable estar con ella, lo que le produce deseos de aislarse cada vez más. En el trabajo, habla lo imprescindible y siente como una liberación irse a casa donde su pareja ya sabe "cómo está" y le permite no tener que hacer grandes esfuerzos de relación.
Vive su trabajo como absurdo y que "puede hacerlo cualquiera" por lo que si desapareciera nadie la echaría de menos... Respecto a su vida y el futuro indica no tener mucha esperanza, piensa que su pareja acabará abandonándola, le da mucha pena que sus padres sepan lo mal que se encuentra porque no quiere hacerles sufrir. Pone todas las escusas posibles para no encontrarse con ellos ni con su hermana pequeña. Piensa que quizá se sentiría mejor si volviera a trabajar como enfermera y no delante del ordenador "sin sentido alguno" aunque tiene dudas sobre si podría "volver a hacerlo bien"