Hombre de 40 años, acostumbraba ingerir quesos artesanales en forma frecuente. Comenzó 4 días previos al ingreso con cefalea holocraneana y náuseas. En la evolución agregó chuchos de frío y temperatura axilar de 38° C, a predominio vespertino. El día antes de su ingreso al hospital notó diplopía horizontal, inestabilidad en la estática y en la marcha y parálisis facial derecha. Al examen: paciente vigil, bien orientado, fondo de ojo sin particularidades , parálisis del sexto nervio craneano derecho, parálisis facial periférica derecha, dismetría índice-nariz derecha, aumento de la base de sustentación en la estática, Romberg a izquierda. La TC encefálica fue normal. En la resonancia magnética (RM) encefálica se vió extensa alteración de señal en bulbo-protuberancia y mesencéfalo de carácter inflamatorio con probables microabscesos a dicho nivel Leucocitosis: 5200/mm3, glicemia 1,10 g/L, citoquímico del LCR: aspecto ligeramente turbio, color claro, Pandy ++, glucosa 0.75 g/L, proteinas: 0.90 g/L, GB 220/mm3. PCR para familia herpesvirus negativo, PCR para BK negativo, búsqueda de Cryptococcus con tinción de tinta china negativo y cultivo para hongos negativo. VDRL en suero negativo, serología para HIV negativa. Ingresó a la unidad de cuidados intensivos donde se hizo diagnóstico presuntivo de encefalitis por L. monocytogenes y se comenzó tratamiento con ampicilina 12 g/ día repartido en dosis c/4 horas, por vía i/v, por cuatro semanas. El control a los dos meses mostraba un examen con leve paresia facial periférica derecha y de VI nervio izquierdo. Diagnóstico: Romboencefalitis probablemente por LM.