Se presenta el caso de una paciente afecta de dacriocistitis por Candida Lusitanie, hongo levaduriforme que habitualmente coloniza las mucosas. Se tratraba de una mujer de 60 años que acudió a urgencias por presentar dolor e hinchazón en la zona del saco lagrimal derecho. Como antecedentes destacaba estar en tratamiento con dorzolamida más timolol por glaucoma crónico de ángulo abierto.

En la exploración se observó una dacriocistitis aguda derecha, sin supuración que requirió tratamiento con calor local, pomada de cloramfenicol más dexametasona y antibióticos y antiflamatorios por vía sistémica. Con este tratamiento el cuadro agudo cedió, quedándose un dacriocistocele purulento con una secreción mucosa de aspecto marronáceo que requirió drenaje y mechado. Además se comprobó que ambas vías lagrimales eran impermeables y heterorrefluyentes y se tomó un frotis conjuntival siendo el resultado negativo.

Se realizaron curas del dacriocistocele hasta la cicatrización por segunda intención y posteriormente se realizó una dacriocistorrinostomía e intubación bicanalicular en dicho ojo. Dos meses después de la dacriocistorrinostomía y tras haber llevado un postoperatorio satisfactorio, la paciente acudió a consultas externas por presentar un nuevo episodio de dacriocistitis aguda que cedió con tratamiento sistémico y tópico. Se procedió a retirarle los tubos vía endonasal, apreciándose una costra marronácea impactada en la osteotomía. Se tomaron muestras de esta secreción para cultivo que fue de nuevo negativa. Ante esta situación se realizó una revisión de la dacriocistorrinostomía donde se apreció una secreción marronácea, un saco con material purulento sanguinolento del cual se tomó un frotis (cuyo cultivo fue de nuevo negativo), se extrajo material fibrótico en la osteotomía que se remitió a anatomía patológica. Para concluir la intervención, se amplió la osteotomía realizándose asimismo una intubación bicanalicular.

Dos semanas después, de nuevo volvió a aparecer un líquido mucoso marronáceo por lo que se procedió a retirar la intubación y a realizar lavados diarios de la vía lagrimal con Tobramicina más Dexametasona.

Además debido a la impermeabilidad de la vía lagrimal izquierda se formó un cistocele en dicha vía por lo que se realizó una dacriocistorrinostomía en el lado izquierdo con intubación bicanalicular, tomándose una muestra intraoperatoria para cultivo y antibiograma en la que apareció como germen responsable Candida lusitaniae.

Se inició tratamiento con colirio de Anfotericina B cediendo la sintomatología en ambos ojos y manteniéndose asintomática desde entonces y con la vía lagrimal permeable, al igual que la derecha. 