Mujer de 26 años sin antecedentes médicos de interés, que refiere episodios de pérdida de visión bilateral que duran unos segundos y ceden rápidamente con el decúbito.
Comenta cierta pérdida de peso en los últimos meses y alguna cefalea ocasional.
En la exploración oftalmológica, la agudeza visual era de 1,0 en ambos ojos sin corrección, el segmento anterior no presentaba ningún hallazgo patológico y la presión ocular era de 10 mmHg en ambos ojos.
En el fondo de ojo el parénquima retiniano no presentaba ninguna alteración, las papilas estaban a nivel y presentaban una coloración y excavación normales, y las arterias eran de calibre y apariencia normales. Sin embargo, destacaba de manera evidente un tremendo enlentecimiento del flujo sanguíneo, de manera que se apreciaba cómo la columna hemática se desplazaba lentamente como si fuera fango a través de las venas.
Con la sospecha de vasculitis, derivamos a la paciente al Servicio de Medicina Interna para realizar un estudio sistémico:
• La presión arterial sistólica presentaba una diferencia de más de 10 mmHg entre ambas extremidades superiores (hallazgo característico en la enfermedad de Takayasu).
• En la analítica la velocidad de sedimentación estaba moderadamente elevada y existía leve leucocitosis con anemia normocrómica moderada.
• El factor reumatoide, los anticuerpos antinucleares, la anticardiolipina y los anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos eran normales. Tan solo estaban elevados los niveles de anticuerpos antiendoteliales.
• Presentaba hipoalbuminemia y niveles elevados de alfa 2 globulina y gammaglobulina.
La ecografía Doppler de troncos supraaórticos evidenció una disminución del flujo dramática en ambas arterias carótidas comunes.

La angiografía realizada mostraba unas lesiones estenosantes en un 90 % de ambas arterias carótidas comunes (arteritis de Takayasu tipo 1).
Se instaura tratamiento con corticoides en dosis de 1 mg de prednisona por kilogramo de peso al día.
Debido al grado de estenosis que la paciente presentaba, el Servicio de Cirugía Vascular decide intervenirla y realiza una cirugía de revascularización mediante bypass.
Tras la cirugía, la paciente presenta varios accidentes cerebrovasculares con afectación hemisférica izquierda que le provocan afasia, hemiplejia, agnosia y defecto campimétrico. Cuando finalmente acude a revisión oftalmológica, el aspecto del fondo de ojo ha experimentado un cambio radical: ahora los vasos de la retina están francamente adelgazados, en particular las arterias y las papilas presentan una intensa palidez en ambos ojos.