Anamnesis
Varón de 37 años, sin antecedentes médico- quirúrgicos de interés, que acudió al Servicio de Urgencias por un cuadro clínico de inicio brusco de midriasis unilateral y visión borrosa mientras estaba trabajando en el ordenador. Al taparse los ojos, primero uno y luego el otro, notó que con el ojo izquierdo veía peor. Su mujer le dijo que tenía la pupila izquierda dilatada. No historia de cefalea, no náuseas ni vómitos. No pérdida de fuerza, ni alteración sensitiva.
Ante este hallazgo el paciente ingresó a cargo del Servicio de Neurología. Una vez hospitalizado fue valorado y reinterrogado por el neurólogo. El paciente comentó que previamente al inicio de la clínica descrita había estado manipulando plantas. Refería tener un jardín en su casa y dedicarse a las actividades de jardinería con mucha frecuencia. Sin embargo, la tarde previa a su ingreso estuvo en contacto con una planta nueva, que nunca antes había manipulado, con flores en forma de campana de color púrpura y bayas de color negro brillante. Comentó que le había estado cortando algunas hojas carnosas y que, sin haberse lavado las manos, se tocó la cara y se colocó las gafas. A los 15 minutos comenzó con los signos y síntomas que motivaron su asistencia a Urgencias.

Exploración física
La exploración física general no presentaba particularidades. En la exploración neurológica se objetivó anisocoria con midriasis arreactiva de la pupila izquierda. El resto del examen neurológico no mostró alteraciones.

Pruebas complementarias
• Analítica general: hemograma, bioquímica y coagulación básica dentro de los límites de la normalidad.
• Radiografía de tórax: sin evidencia de patología pleuropulmonar aguda.
• Tomografía computarizada craneal: normal.
• Test de pilocarpina: ausencia de miosis en respuesta a la pilocarpina al 1%.

Diagnóstico
Midriasis farmacológica secundaria a contacto con Atropa belladona.

Tratamiento y evolución
Ante la sospecha de midriasis tóxica por contacto con plantas, el paciente permaneció en observación. Tras enseñarle fotografías con las diferentes especies de plantas tóxicas, se confirmó que la planta responsable era la Atropa belladona.
La evolución fue favorable. A las 48 horas presentó recuperación completa del déficit visual y normalización del diámetro pupilar y su respuesta refleja.