Varón de 49 años, fumador y sin reacciones adversas medicamentosas, con antecedentes personales de hiperuricemia y psoriasis (sin tratamientos habituales). Se dedica al campo (trabaja con animales). Acude a Urgencias por episodio de 2 semanas de evolución consistente en inflamación cutánea severa, en miembro superior derecho, acompañada de síndrome febril. Su médico de Atención Primaria, al que consultó dos días antes, inició tratamiento con Amoxicilina-Clavulánico, sin gran mejoría (también se administró dosis de recuerdo del tétanos), por lo que ingresa. Refiere herida en dorso de mano derecha, que no sabe explicar cómo ni con qué se ha realizado, que en los últimos 3 días exuda pus y se acompaña de elevación de la temperatura de hasta 40oC, cediendo parcialmente con paracetamol.
A la exploración física, herida en fase costrosa, negruzca, en dorso de mano derecha, con signos inflamatorios severos, eritema, empastamiento y aumento de la temperatura cutánea hasta axila. Masa blanda axilar ipsilateral no claramente delimitada. Pulso radial presente. Resto de exploración física anodina. En la analítica, hemograma con leucocitosis de 17100 (71% neutrófilos); gasometría venosa con pH: 7.38, pCO2: 50, pO2: 12 mmHg; y una bioquímica con un potasio de 3.4 y PCR de 23 como datos reseñables. Dentro del estudio para enfocar el caso, se extrajeron hemocultivos (x2) y diferentes serologías y se decidió iniciar tratamiento antibiótico empírico con Ciprofloxacino y Clindamicina a la espera de los resultados de laboratorio. Se observó mejoría evidente, clínica y analítica, quedando afebril y sin otros signos de respuesta inflamatoria sistémica por lo que se decidió alta (pendiente de cultivos y serologías que se verían ambulatoriamente, y que resultaron positivas para Francisella tularensis).