Varón de 38 años, sin alergias. Presenta como antecedentes una hepatitis A en 2017. Consultó en Urgencias por notar visión borrosa desde hacía un mes, que describe como miodesopsias. Valorado por oftalmólogo de guardia encontró disminución de la agudeza visual en el ojo derecho (0.7) respecto al izquierdo, sospechó papilitis y le solicitó la realización de una RM craneal y de órbita con resultado de normalidad en ambas. Ante esto es remitido a Medicina Interna para continuar su estudio. El paciente no refería diplopía, fiebre, cefalea, dolor ocular o periocular, náuseas, vómitos, claudicación mandibular o artritis; pero mencionó que unos meses antes había mantenido relaciones sexuales de riesgo, con la aparición de un exantema en tronco. A la exploración física observaba una erupción cutánea en forma de máculas eritematosas de forma ovoide, y localizadas en abdomen con predominio periumbilical y flanco derecho, también localizas en la espalda, no pruriginosa, y no descamativas. No tenía lesiones en otros lugares ni se palpaban adenopatías. El resto de la exploración general era normal. La exploración neurológica mostró que los movimientos oculares estaban conservados. Tenía ausencia del reflejo pupilar aferente. Un fondo de ojo mostró edema de papila con tortuosidad de los vasos venosos en retina derecha, junto con hemorragias en astilla peripapilares. La serología de autoinmunidad era negativa. La serología infecciosa era negativa para Brucela, Borrelia, Rickecttsia, VIH, virus de Ebstein-Barr, y Toxoplasma gondii, pero la serología a Treponema pallidum fue positiva tanto los anticuerpos RPR como los FTA-Abs. Una punción lumbar mostró un líquido cefalorraquídeo claro y transparente con presión de21 cm. El cultivo del mismo fue negativo. La serología a Borrelia y a Brucela fue negativa, la serología RPR también fue negativa. El ecocardiograma era normal con una fracción de eyección del 78%. La RM de cráneo fue normal. Finalmente fue diagnosticado de papilitis en el ojo derecho por Sífilis y diagnóstico final de sífilis secundaria por la afectación cutánea y de neurolúes en forma de enfermedad ocular luética. Realizó tratamiento antibiótico con Penicilina G sódica a dosis de 4.000.000 cada 4 horas, durante 14 días con buena evolución.