Varón de 56 años, fumador y bebedor moderado, hepatitis C con respuesta viral sostenida y colescistectomía, trabaja como mecánico.
Ingresa para estudio de síndrome constitucional de 2 meses de evolución asociado a disnea de moderados esfuerzos, tos seca y dolor torácico pleurítico de mayor intensidad al que había presentado en otras ocasiones.
A la exploración física, taquicárdico sin otros hallazgos. Analíticamente anemia ferropénica, leucocitosis de 21000 con fórmula normal con dímero D, troponina y marcadores tumorales negativos. Electrocardiograma con taquicardia sinusal a 120 latidos por minuto.
En la radiografía de tórax, aumento de densidad redondeado de bordes parcialmente definidos en campo medio pulmonar izquierdo, que en imagen de tomografía computarizada se objetiva masa que parece depender de pericardio que comprime aurícula izquierda y derrame pericárdico.
Dentro del diagnóstico diferencial de masas pericárdicas se encuentra el quiste pericárdico, hematomas y tumores. En la patología tumoral, la más frecuente y de peor pronóstico, la metastásica, siendo el origen más frecuente pulmón, mama, hematológico y melanoma. Entre los primarios, benignos y malignos tienen la misma proporción, siendo el teratoma el más frecuente del primer grupo. En las formas malignas, el mesotelioma pericárdico y los sarcomas son los más frecuentes dentro de su rareza y el pronóstico suele ser incierto.
En nuestro caso, dada la alta sospecha de lesión tumoral por el contexto clínico del paciente y la imagen radiológica, se interconsulta al Servicio de Cirugía Cardíaca que decide realización de intervención quirúrgica. En la misma se objetiva derrame pericárdico severo sanguinolento, masa de 12 centímetros que extirpan, dependiente de pericardio parietal en íntimo contacto con surco auriculoventricular y miocardio aparentemente sin invasión. La histología fue compatible con mesotelioma pericárdico epitelioide pleomorfo.