Anamnesis
Mujer de 25 años sin alergias. No enfermedades relevantes ni hábitos tóxicos. 1 embarazo con parto normal. Ama de casa. Padre fallecido de disección aórtica. Acude por hipertensión arterial (PAS 170), taquicardia (121 lpm), rubor facial y nerviosismo. Su médico de cabecera trató con ansiolíticos sin mejoría.
Al interrogar añade síndrome constitucional con pérdida de 5 kg en 1 mes y lumbalgia mecánica de semanas de evolución.
La exploración sorprendentemente resulta anodina. Presenta buen estado general sin hallar ninguna anomalía tras la evaluación.

Pruebas Complementarias
- Electrocardiograma: taquicardia sinusal a 115 lpm.
- Analítica sanguínea: anemia normocítica, aumento de reactantes de fase aguda (rfa) (pcr 52.5; vsg 49) y alteración de la coagulación (inr 1.26). Estudio endocrinológico negativo.
- Radiografía de tórax: sin alteraciones
- Ecocardiografía: sin alteraciones.
- Ecografía doppler abdominal: estenosis arteria renal derecha con engrosamiento de la aorta abdominal desde el tronco celiaco hasta nivel infrarrenal
- Resonancia magnética abdominal: engrosamiento de aorta abdominal con luz de 4,5 mm, afectación de arterias renales, tronco celiaco y mesentérica superior.
- Angio-tac: confirma aortitis abdominal.

Diagnóstico
Hipertensión arterial renovascular secundaria a Arteritis de Takayasu.

Evolución
Se inician antihipertensivos e inducción durante 6 meses con metilprednisolona y ciclofosfamida.
La clínica remitió y los controles analíticos reflejaban mejoría. Sin embargo, el Angio-TAC de control tras fin de la fase de inducción no mostró diferencias, persistiendo la afectación arterial.
Conocer si la enfermedad se mantenía inflamatoriamente activa resultaba fundamental para marcar los nuevos pasos a seguir, debido a que hasta en el 40% los RFA son normales en fase activa.
Por ello, se solicita un PET-TAC pero dicha petición fue denegada en dos ocasiones. Se insistió a Servicios Centrales Andaluces de Salud y, finalmente, fue concedida.
El PET-TAC reflejó una captación del radiotrazador en aorta abdominal (signo de enfermedad en fase inflamatoria activa). Mantuvimos la fase de inducción empleando un nuevo tratamiento con infliximab y corticoides.
