Varón de 62 años. Ganadero. Sano. En 2014 sufre una contusión costal realizándose TC torácico por molestias persistentes. Asintomático en otros aspectos. Como hallazgo aparecen unas adenopatías mediastínicas que se extienden a retroperitoneo con una imagen de captación de aorta abdominal en PET complementario. Se solicitan serologías de aortitis infecciosa (Chlamydophila, Coxiella, Mycoplasma, Treponema, Brucella, Salmonella, Hepatotropos, HIV negativos con VEB-CMV IgG positivo), mantoux negativo con quantiferon débilmente positivo, analítica rutinaria normal salvo discreto aumento de VSG y enzimas de colestasis, ECA y marcadores tumorales normales y autoinmunidad con perfil de cirrosis biliar primaria. Se solicita una ecoendoscopia para biopsia de adenopatía mediastínica, sin malignidad, pero muestra insuficiente para cultivo de Micobacterias. Se repite PET al año con evidencia de progresión de la captación periaórtica con nueva captación estable a nivel de iliacas primitivas. Se solicitó IgG4 sérica, normal, RMN dorsolumbar, sin espondilodiscitis, ensayando tratamiento esteroideo. Recibimos de forma simultánea un aislamiento en orina tres días consecutivos de micobacterium avium intracelullare, iniciando tratamiento con antituberculostáticos por posible infección gatillo para la activación de una aortitis inflamatoria. A los seis meses, no captaba en PET, manteniendo seguimiento y retirando esteroides tras dos años de estabilidad. A los 17meses reingresa de nuevo por fibrosis retroperitoneal activa que precisa tratamiento con Ciclofosfamida y, finalmente, nefrostomias de descarga.