Varón de 32 años de edad remitido desde su médico de atención primaria para valoración en consulta de neurocirugía por dolor lumbar intenso con signo de Lasègue positivo en la exploración física. Se le practicó una RMN lumbar que permitió diagnosticar una hernia discal en L5-S1, programándose la reparación quirúrgica de la misma.
La cirugía se realizó bajo anestesia general y en decúbito prono. No hubo complicaciones intraoperatorias pero al despertar del procedimiento el paciente notó disminución de agudeza visual en su ojo izquierdo.
Se realizó una exploración oftalmológica completa. La agudeza visual era de 20/20 en ambos ojos. La biomicrocopía, presión intraocular y reflejos pupilares eran normales. La exploración de fondo de ojo era normal en el ojo derecho pero en el ojo izquierdo se apreciaba la presencia de una foseta papilar colobomatosa con fluido intrarretiniano que parecía provenir de la misma. La tomografía de coherencia óptica (OCT) mostraba la presencia de desprendimiento de la membrana limitante interna (MLI) y fluído intrarretiniano secundario a cambios traccionales.
Se mantuvo actitud expectante durante 12 meses sin resolución de la sintomatología o del desprendimiento de la MLI. La agudeza visual descendió a 20/30 en el ojo izquierdo y aparecieron cambios pigmentarios maculares por lo que se decidió realizar la intervención quirúrgica mediante vitrectomía pars plana con pelado de la MLI y tamponamiento con aire y sin fotocoagulación láser en el haz papilomacular.
No se produjeron complicaciones intraoperatorias o post-operatorias y el paciente alcanzó una agudeza visual final de 20/20 sin recurrencia de la maculopatía al final del periodo de seguimiento.