Varón de 54 años que acude a Urgencias por medio de la Unidad Móvil de Emergencias (UME) por disnea tras impactación accidental de cuerpo extraño en hipofaringe.
Sin antecedentes médicos ni ORL de interés. Como antecedentes personales quirúrgicos cuenta que la realización de una apendicectomía en la infancia. Sin factores de riesgo cardiovasculares. No toma tratamiento crónico ni relata alergias a ningún medicamento. Es exfumador de >70 paquetes/año.
En la UME se valora por primera vez al paciente. Un paciente con buen estado general, buena coloración e hidratación mucocutánea. La auscultación cardíaca y pulmonar quedan dentro de la normalidad. Conserva murmullo vesicular. El abdomen es blando y depresible y no existe focalidad neurológica. Se le abre una vía periférica al paciente y se administran 200 mg de actocortina IV.
Ante la situación de disnea de vías altas que presenta el paciente en Urgencias se contacta con ORL de guardia para la extracción de cuerpo extraño faríngeo en quirófano. En la exploración básica de otorrino, el paciente, disneico, presenta abundante sialorrea y un cuerpo extraño impactado en orofaringe del que solo vemos parcialmente su estructura.
Con ayuda del personal de quirófano (enfermería y auxiliares) y el equipo de anestesia que proporciona al paciente ventilación a través de unas gafas nasales, el personal de ORL, mediante unas pinzas tipo Maggill, logra extraer un radiotransistor con polo distal en hipofaringe y proximal en región de istmo de las fauces a través de la cavidad oral sin incidencias.
El paciente permanece en el Servicio de Reanimación un par de horas hasta tolerancia y se decide dar el alta esa misma tarde, con medidas higienicodietéticas y analgesia domiciliaria.
A los dos meses acude de nuevo a Urgencias. Queda ingresado en la planta de Neumología por cuadro catarral desde hace un mes con tos persistente y expectoración ocasional. La semana previa refiere malestar general, con sensación febril, tos persistente y, desde hace tres días, dolor progresivo en costado derecho de características mecánico-pleuríticas y disnea progresiva.
A su ingreso, el paciente está febril, con una temperatura basal de 38 oC, y presión de 138/98 mm de Hg. En planta presenta una facies congestiva, respiración superficial a 22 rpm, SatO2 basal de 89%. La auscultación indica un ritmo cardíaco de 116 lpm, y la respiratoria, disminución generalizada del murmullo vesicular que queda abolido en base derecha. Abdomen y miembros inferiores normales.
Se pidió una analítica con bioquímica sanguínea y hemograma, con un recuento leucocitario de 13.000 leucocitos y una fórmula leucocitaria del 82% de neutrófilos. Presenta una PCR de 40. Coagulación normal.

La gasometría venosa fue la siguiente: pH: 7,47; pCO2: 35; pO2: 61; HCO3: 25; SatO2: 93%; FiO2: 21%. Se observa placa de tórax (fig. 4) poco inspirada con infiltrado en segmento posterior del lóbulo inferior derecho (LID) y borramiento del seno costofrénico. El electrocardiograma (ECG) mostraba un ritmo sinusal a 100 lpm.
Se diagnostica de neumonía basal derecha y derrame pleural mínimo paraneumónico, que se drena en días posteriores obteniendo 300 cm3 netos, y se trata con tratamiento antibiótico y analgésico intravenoso.

Se realiza tomografía computarizada (TC) torácica en la que se observa mínima cámara de derrame pleural ecogénico y tabicado que se colapsa con la inspiración junto con elevación de hemidiafragma. Se realiza toracocentesis diagnóstica, en la que se extrae apenas 20 ml de líquido pleural serofibrinoso amarronado, con pH de 6,83, que se manda a Microbiología y Bioquímica (no se manda a Anatomía Patológica [AP] por falta de muestra suficiente).

Durante un ingreso prolongado se contempla mejoría subjetiva del paciente y menos dolor del costado derecho, incluso menos inflamación y menos dolor a la palpación. Se drenan 200 cm3 más. No obstante, existe un empeoramiento de los parámetros analíticos. Se vuelve a realizar una paracentesis tras infusión de uroquinasa.
Tras 9 días de ingreso, el personal de enfermería se encuentra al paciente inconsciente dentro del baño de la habitación. A la llegada del personal médico, el paciente se encuentra cianótico, en parada cardiorrespiratoria, con pupilas midriáticas. Se inicia reanimación cardiopulmonar (RCP) básica con recuperación del ritmo, pero sin pulso.
El personal intensivista acude a la planta de hospitalización. Encuentran al paciente, al cual le están realizando RCP básica y ventilación con balón autohinchable, en asistolia en el monitor, cianótico, con livideces en partes acras y pupilas medias arreactivas. Se continúa con RCP avanzada, administración de adrenalina intravenosa y aislamiento de vía aérea. En la cavidad oral no se encuentran cuerpos extraños, se aspiran abundantes secreciones y se procede a la laringoscopia directa, en la que se visualiza un cuerpo extraño a la entrada de la laringe. Se realiza extracción del mismo con pinzas de Magill, observando que se trata de un paquete completo de pañuelos de papel tipo Kleenex con envoltorio de plástico integro. Tras la extracción, se procede a intubación orotraqueal (IOT) y se continúan maniobras de RCP durante más de 20 minutos, además de administración de 7 ampollas de adrenalina intravenosa sin recuperación del pulso en ningún momento. Se observan pupilas midriáticas arreactivas, por lo que es éxitus.