Varón de 44 años, marmolista de profesión, sin antecedentes personales de interés. Fumador de 40 cigarrillos al día, bebedor de 2-3 litros de cerveza/día, y ex-adicto a drogas (cocaína inhalada). Acude por presentar desde hace 1 semana dolor en mesogastrio y epigastrio que se intensifica con la ingesta de alimentos y se acompaña de fiebre de 38oC desde hace 2 días, con anorexia, vómitos de tipo alimenticio sin productos patológicos y estreñimiento con ausencia de emisión de gases.
A la exploración física destaca abdomen blando con molestias a nivel epigástrico, más acentuado a nivel de fosa iliaca derecha con Blumberg positivo y peristalsis disminuida. Resto de exploración sin hallazgos significativos.
Hemoglobina 8,6 g/dl, hematocrito 26,4%, VCM 91,3 Fl, leucocitos y plaquetas norma-les, creatinina 4,32 mg/dl, filtrado glomerular estimado 15,94, LDH 310 U/L, GOT 301 U/L, GPT 260 U/L, GGT 261 U/L, fosfatasa alcalina 199 U/L, proteína C reactiva 9,6 mg/dl, siendo el resto de la bioquímica incluyendo glucosa, iones, bilirrubina, amilasa, lipasa, CPK y perfil lipídico normales. Los marcadores tumorales (CA 125, CA 15.3, CA 19.9, CEA) también se encontraban en rango de normalidad y la determinación de pruebas de autoinmunidad dio los siguientes resultados: ANAs (+): título 1/160 con patrón moteado (Acs SSa/Ro 107, Acs DNA, Acs Sm, Acs RNP, Acs SSb/La negativos), ANCAS (+) Panca MPO 38 UA. Acs antimitocondriales (-), Acs LKM1 (-), Acs anti músculo liso (-), Acs anti membrana basal glomerular 0,2 (valores de normalidad ≤ 10). Sedimento urinario presentó 15-20 hematíes por campo y proteínas 200 mg. El análisis de tóxicos en orina fue positivo para benzo-diacepinas y opiáceos.
La Rx tórax mostró un índice cardiotorácico normal, sin alteraciones pleuro-parenquimatosas significativas. Se realizó una tomografía axial computarizada (TC) de abdomen que se informó como proceso inflamatorio, isquémico, tumoral o vasculitis en retroperitoneo, afectando principalmente a la porción horizontal del duodeno. Una TC de tórax realizada 3 meses antes del ingreso, por estudio de episodios de hemoptisis leve, tos y cuadro catarral persistente en consultas de Medicina Interna, mostró nódulos pulmonares milimétricos en segmentos basales del lóbulo inferior izquierdo (LII) y en lóbulo medio (LM).
Durante su estancia en planta evolucionó con empeoramiento clínico con tendencia a la anemización, deterioro de la función renal, inicio de hemoptisis franca y desaturación de oxígeno, realizándose una TC de tórax urgente que reveló afectación parenquimatosa pulmonar bilateral extensa en vidrio deslustrado, sospechoso de hemorragia alveolar difusa como primera posibilidad diagnóstica, precisando de intubación orotraqueal y traslado a Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Diagnóstico diferencial.
Las hemorragias alveolares difusas (HAD) son cuadros clínicos que pueden ser catastróficos si no se diagnostican y tratan a tiempo.
Hay múltiples causas que se pueden presentar en forma de HAD. Para el estudio etiológico se pueden emplear dos tipos de clasificaciones, una basada en la enfermedad responsable del síndrome y otra en función del patrón histológico que presente.
El diagnóstico se basa en la integración de signos, síntomas, estudios serológicos y morfológicos.
En nuestro caso ante la presencia de un síndrome renopulmonar con marcadores P-ANCA y antiMPO se realizó biopsia renal con hallazgos histológicos concordantes con glomerulonefritis proliferativa extracapilar por lo que finalmente se llegó al diagnóstico de Síndrome de Goodpasture.