Se trata de un varón de 61 años sin antecedentes patológicos de interés que trabaja como transportista en Angola y una semana después de su regreso, acude al servicio de urgencias por fiebre e ictericia de varios días de evolución. Refiere que comenzó hace unos días con dolor en fosa renal derecha, sudoración fría y fiebre de hasta 41 oC que no cede tras el tratamiento con antitérmicos, acompañado de intenso malestar general que ha ido en aumento. Además ha presentado episodios de vómitos y deposiciones líquidas sin productos patológicos. En la exploración destaca además del tinte ictérico anteriormente mencionado, edemas generalizados con fóveas y leve espleno- megalia.
En cuanto a las pruebas complementarias destaca la analítica, en la que se en- cuentra una leucocitosis de 13.600x mm3 (con neutrofilia y monocitosis ligera), plaquetopenia de 17.000x mm3, insuficiencia renal aguda, con creatinina de 4,12 mg/dl, y filtrado de 16 mg/min; bilirrubina total de 16,5 m/dl (a expensas de la directa: 13,71 mg/dl); hiponatremia de 132 mEq/L, hiperpotasemia de 5,3 mEq/L; LDH de 1.747 U/L; GOT de 102 U/L; GPT de 49 U/L. Se le realizan electrocardiograma, radiografías de tórax y abdomen que resultan anodinas. Se decide ingreso en Medicina Interna para el estudio del cuadro febril con esplenomegalia.

Diagnóstico diferencial.
Por los antecedentes laborales y la procedencia geográfica del paciente se pudiera tratar de un brote de malaria, ya que el único dato necesario para sospecharla es la estancia en un área endémica. Otras enfermedades a tener en cuenta ante un cuadro de fiebre tras un viaje del extranjero serían la fiebre tifoidea o el dengue.
La malaria o paludismo es una enfermedad producida por protozoos del género Plasmodium, transmitida a través de la picadura de la hembra del mosquito Anopheles. De sus especies, la principal causante de malaria importada en nuestro país es Plasmodium Falciparum, en un 90% de los casos, que además es la responsable de los cuadros más graves. El periodo de incubación suele ser de 7 a 14 días. La clínica es inespecífica siendo frecuente la presencia de fiebre, cefaleas, artromialgias, astenia, sintomatología digestiva, tos seca. En la exploración física, solemos encontrar esplenomegalia, hepatomegalia, palidez e ictericia. Analíticamente son características las alteraciones en el hemograma tales como pancitopenia, y en la bioquímica elevación de LDH, bilirrubina, hipoglucemia y acidosis.