Describimos el caso de un varón de 78 años con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2, dislipemia, cardiopatía isquémica y neoplasia de colon intervenida sin recidiva que había consultado en las últimas dos semanas en hasta cuatro ocasiones en Urgencias por dolor lumbar mecánico sin fiebre ni irradiación. A la exploración se encontraba estable, afebril, rítmico sin soplos, con dolor a la percusión de espinosas lumbares, contractura muscular asociada y limitación a la movilidad. Los análisis solicitados mostraban leucocitosis y elevación de reactantes de fase aguda. Se realizó una Rx lumbar en la que se apreciaba destrucción ósea a nivel de L1-L2, posteriormente una RMN mostraba hallazgos compatibles con espondilodiscitis infecciosa a dicho nivel. En las primeras horas de ingreso presentó pico febril y aparición de soplo sistólico aórtico. Se solicitaron hemocultivos que resultaron positivos para Staphylococcus epidermidis y se sospechó endocarditis, realizándose ecocardiograma que mostró una vegetación sobre válvula aórtica degenerativa. Se inició antibioterapia con teicoplanina y levofloxacino según antibiograma por vía parenteral durante 35 días con lenta y progresiva mejoría del cuadro. El paciente ha sido revisado en consultas con recuperación casi completa y sin secuelas.