Anamnesis y exploración física
Varón de 51 años sin antecedentes de interés acude a consultas de dermatología por la aparición de una lesión única y asintomática en zona escapular izquierda de 6 meses de evolución. A la exploración física, se observaba una mácula brillante, dorada, de 3,5 cm de diámetro y de bordes bien definidos, localizada en la región infraescapular izquierda. El resto de la exploración no mostró lesiones similares en otras localizaciones. El paciente negaba traumatismos previos a la aparición de las lesiones, así como la aplicación de productos cosméticos diferentes a los habituales. Asimismo, no había observado cambios en su morfología tras la aplicación de una crema de corticoides, prescrita anteriormente por su médico de atención primaria.

Exploraciones complementarias
En la dermatoscopia, se observaba la presencia de múltiples puntos rojos y grises distribuidos homogéneamente sobre un fondo de color marrón dorado. Ante la sospecha de una dermatosis purpúrica pigmentaria se realizó una biopsia tipo punch para la confirmación diagnóstica. En el examen histopatológico se evidenció la presencia de un denso infiltrado linfocitario en banda, con ocasionales hemosiderófagos y extravasación de hematíes, en dermis papilar.

Diagnóstico
Con estos hallazgos se llegó al diagnóstico de liquen aureus.

Tratamiento y evolución
Se decidió iniciar tratamiento tópico con tacrolimus 0,1% en pomada 2 veces al día durante 3 meses con el objetivo de acelerar la resolución de las lesiones. En la visita de control, tras dos meses de iniciar tratamiento, se observó una disminución en la coloración de la lesión, pero sin una reducción del tamaño.