Paciente varón de 72 años de edad, retirado, con antecedentes personales de espondilitis, diabetes mellitus tipo 2 y tumor vesical recidivado; intervenido mediante RTU en octubre de 2013 y 2014. El paciente estaba en tratamiento con antidiabéticos orales, antihipertensivos, inhibidores de la bomba de protones e instilaciones intravesicales semanales con mitomicina C. Fue remitido por Urología a la consulta de Dermatología por cuadro cutáneo tras la 6a instilación de mitomicina. El cuadro cutáneo consistía en edema y eritema palmar bilateral con intensa descamación a las 24 horas de la instilación, acompañado de calor local intenso. En el dorso de las manos presentaba lesiones eczematosas. El paciente aseguraba que el cuadro le empeoraba al día siguiente de cada instilación. Presentaba además placas eritematodescamativas bien delimitadas en miembros. Nos planteamos como diagnóstico más probable una reacción de hipersensibilidad a la mitomicina y, con menos probabilidad, una eritrodisestesia palmoplantar o incluso acroqueratosis paraneoplásica de Bazex, dados los antecedentes del paciente.
Tomamos una biopsia, en la que se veía una reacción espongiótica con moderado edema en la dermis y capilares dilatados rodeados de infiltrado linfocitario, todo ello compatible con reacción espongiótica a fármacos. Practicamos al paciente pruebas epicutáneas con mitomicina C a concentraciones de 0,03%, 0,1% y control con vaselina pura. Los dos parches de mitomicina dieron una reacción intensamente positiva, con control negativo. Las lesiones palmares se reactivaron tras la aplicación del parche de mitomicina. Estas pruebas fueron negativas en 8 controles sanos.
Ante estos hallazgos, nos preguntamos cómo se había producido la reacción a distancia del lugar donde se instiló la mitomicina. Las instilaciones se aplican siguiendo un protocolo que busca evitar el contacto del fármaco con la piel, dado el carácter vesicante del fármaco. Su urólogo nos aseguró que se había seguido el protocolo en la aplicación. Reinterrogamos al paciente, que nos informó de que tras una de las instilaciones, la orina contaminada con mitomicina contactó con la piel genital, dando lugar a una reacción eczematosa.
Diagnosticamos al paciente de reacción de hipersensibilidad a mitomicina, instauramos tratamiento corticoideo tópico para la reactivación del cuadro y recomendamos suspender las instilaciones con mitomicina. Desde entonces, no ha vuelto a presentar ninguna reactivación de la reacción cutánea.