Varón de 59 años, pintor prejubilado, con antecedentes personales de HTA en tratamiento con ramipril e hidroclorotiazida. Estaba en seguimiento por Dermatología desde hacía 2 años por una dermatitis de contacto alérgica a sales de Níquel, Cromo y Cobalto que se traducía en brotes esporádicos de eccema de predisposición flexural y de tipo dishidrótico en manos, habiendo sido desencadenado de forma aerotransportada tras la exposición a pinturas en cierta ocasión. A pesar de evitar el contacto con dichas sustancias, en los últimos meses refería además brotes recurrentes de lesiones en áreas expuestas de predominio en cara y cuello.
En la actualidad es remitido desde Urgencias por una intensa erupción pruriginosa en cara y cuello, así como en dorso de antebrazos y manos, que relacionaba con la aplicación de un fotoprotector y exposición solar. Negaba haber iniciado ninguna medicación nueva recientemente, así como AINEs tópicos. A la exploración física, presentaba en dichas localizaciones lesiones eritematodescamativas que se acompañaban de vesiculación en manos. Llamaba la atención el respeto del fondo de los pliegues, zona retroauricular e inframentoniana, así como el área protegida por las gafas de sol.
El estudio inicial mediante fotoparche incluía la batería recomendada por el GEF (año 2007) y el propio fotoprotector, irradiándose una de las series con 5J/cm2 de UVA a las 48h. La lectura a las 96 horas resultó fuertemente positiva en la zona no irradiada e irradiada (siendo más intensa esta última) para el fotoprotector, observándose además una respuesta anómala a UVA en la zona irradiada.
Ante estos resultados, y dada la sospecha de implicación del antihipertensivo, se decide realizar un fototest con lámpara de fototerapia el cual evidenció una dosis eritematógena mínima (DEM) levemente disminuida para su fototipo de 20 mJ/cm2 de UVB y respuesta anómala a 5J/cm2 de UVA. La respuesta a luz visible utilizando proyector fue normal. Se sustituyó el ramipril con hidroclorotiazida por bisoprolol, doxazosina y valsartán, con lo que experimentó semanas más tarde una clara mejoría subjetiva y tolerancia a la exposición solar.
Posteriormente, se completó el estudio con nuevas pruebas epicutáneas, que incluyeron la batería de cosméticos y fotoparche, irradiando en esta ocasión una de las series con 2,5 J/cm2 y utilizando, según las recomendaciones del Grupo Español de Investigación en Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (GEIDAC), la batería recomendada por el Grupo Español de Fotobiología (GEF) (año 2007) ampliada con filtros solares por separado, ketoprofeno, mezcla de fragancias (MF) I y II y Lyral. Las lecturas se realizaron a las 48h y 96h, objetivando positividad a ketoprofeno y MF I en la zona irradiada, y MF II en ambas series. Ninguno de los filtros solares fue positivo. El paciente desestimó la realización de un tercer fotoparche con la batería fragancias por separado.
Finalmente, se llegó al diagnóstico de fotosensibilidad sistémica en relación a la hidroclorotiazida, además de una sensibilización fotoalérgica a MFI con probable reacción cruzada a ketoprofeno y sensibilización alérgica de contacto a MFII con relevancia presente en el fotoprotector. Actualmente se encuentra asintomático y sin lesiones utilizando fotoprotector a base de filtros físicos y libre perfumes.