Varón de 64 años de edad quien consulta por haber presentado, hace tres semanas, un episodio de eritema cutáneo progresivo con afectación facial y retroauricular al que asociaba prurito leve. Acudió a su médico de cabecera quien le administró metilprednisolona vía intramuscular y le indicó una pauta descendente de corticoides orales. La erupción se resolvió a las 24 horas de iniciado dicho tratamiento. Sin embargo, a los tres días de haber suspendido el corticoide, presentó eritema y erupción micropapular en cara, axilas, extremidades superiores y en la cara interna de los muslos. Tomó una dosis de corticoide oral que tenía en casa y acudió a urgencias de su centro de salud en donde le administraron tratamiento. Durante los días previos había presentado clínica catarral para la que no tomó medicación; había estado expuesto al sol puesto que va al monte a diario (es cazador) pero llevaba medidas de protección y sombrero. Tres horas antes del inicio del primer episodio había tomado un yogur de cabra; no recordaba el resto de alimentos ingeridos.
Otros datos de interés: no ha realizado reformas en casa recientemente. Suele ir en bicicleta de montaña. Tiene un palomar con cuatro parejas de palomas, y un perro. Ocupación: electricista. Refiere que, tres días antes de la aparición de la clínica cutánea, había estado barriendo el sótano en donde tiene madera apilada para el fogón (haya, roble y almendro). No refiere antecedentes conocidos de atopia.

Exploración física: placas de lesiones micropapulosas, eritematosas, confluentes, localizadas de manera simétrica en axilas y pliegues inguinales, con lesiones dispersas aisladas en la espalda. Extremidades (superiores e inferiores) y cara sin lesiones.

Recomendaciones
Debido a la extensión de la afectación cutánea, se recomendó realizar tratamiento con prednisona 30 mg vía oral en pauta descendente presentando el paciente remisión completa de las lesiones. Pasados 15 días, se realizaron las pruebas epicutáneas.

Exploraciones complementarias
Se realizan pruebas cutáneas (prick) frente a las baterías estándar de alimentos, aeroalérgenos y frente a la leche de cabra y de oveja, con resultado negativo.
Se realizaron las siguientes pruebas epicutáneas con lectura a las 48 y 96 horas con los siguientes contactantes:

Batería estándar europea: alcoholes de la lana, bálsamo del Perú, budesonida, butilfenol formaldehído resina, caínas mix, carbas mix, clioquinol, cobalto cloruro, colofonia, resina epoxi, etilendiamina, euxyl K-400, PPD, IPPD, formaldehído, fragancias mix, kathon CG, lactonas mix, mercaptobenzotiazol, mercurio, neomicina sulfato, níquel sulfato, parabenos mix, dicromato potásico, quaterniun 15, tiomersal, tiuram mix, tixocortol pivalato, fragancias mix II, lyral, primina, dibromometil glutaronitilo: se objetivó positividad al bálsamo del perú (+).
Se amplió el estudio mediante la batería de plantas y bálsamos (alfa-pineno, atranorina, compuestas mix, dialil sulfuro, d-limoneno, musgo de encina absoluto, partenolide, própolis, bálsamo tolú, trementina peróxido, ácido úsnico, maderas mix), observándose positividad frente al bálsamo tolú (++) y a la mezcla de maderas (++).

Adicionalmente, se realizaron pruebas epicutáneas con los siguientes productos, aportados por el paciente: serrín de almendro, haya y roble, observándose un resultado positivo frente al roble (+).

Diagnóstico
Dermatitis de contacto alérgica aerotransportada por madera de roble. Sensibilización al bálsamo del perú y de tolú.

Evolución
Tras evitar la exposición a la madera de roble, el paciente no ha vuelto a presentar lesiones cutáneas.