Una mujer de 20 años, estudiante, con antecedentes de acné nódulo-quístico severo consultó por lesiones labiales que se iniciaron dos meses después de haber comenzado el tratamiento oral con con isotretinoína (20 mg/día). Las lesiones consistían en un intenso edema labial con vesículas, erosiones superficiales y costras melicéricas sobre una base eritematosa que comprometían la semimucosa de labio superior e inferior. La paciente admitía haberse aplicado un preparado casero con própolis, miel y aceite de almendras en vaselina como emoliente, para paliar la xerosis secundaria al tratamiento oral con isotretinoína, los 10 días previos. Inicialmente, tras su aplicación, refería notar prurito y sensación urente de forma inmediata y transitoria pero sin desarrollar lesiones. Posteriormente comenzó a presentar lesiones que se intensificaron de forma progresiva. Interrumpiendo el uso del preparado casero y aplicando fomentos con sulfato de zinc, corticoides y antibioterapia tópica, las lesiones remitieron por completo en una semana.
Con la sospecha clínica de eccema alérgico de contacto agudo fue derivada a la Unidad de Dermatitis de Contacto para estudio. Se realizaron pruebas epicutáneas con la batería estándar del GEIDAC (Grupo Español de Investigación en Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea), la batería de cosméticos, própolis (10% pet.) y 7 productos propios, incluido el preparado casero. El tiempo de oclusión y las lecturas se realizaron conforme a las guías internacionales; a las 48 horas (D2), a las 96 horas (D4) y a los 7 días (D7) objetivándose las siguientes positividades: hidroperóxido de linalol 1% pet. (2+), producto propio casero (3+), lauryl poliglucósido (2+) y própolis (2+ en D4 y 3+ en D7).