Mujer de 23 años, estudiante universitaria, con antecedentes personales de dermatitis atópica desde la infancia, alergia a ácaros, polen y epitelios animales.
Acude remitida a la consulta de dermatología por presentar lesiones cutáneas en huecos antecubitales y muñecas.
En la anamnesis dirigida cuenta que las lesiones le aparecieron tras utilizar varias cremas de corticoides tópicos durante un brote de dermatitis atópica que se resolvieron al cambiar a betametasona valerato en crema.
En el momento de la exploración ya no presenta lesiones, pero muestra fotografías con lesiones eritematosas en huecos antecubitales y muñecas.
Con la sospecha de DAC a corticoides, se decide realizar pruebas epicutáneas con la batería estándar del Grupo Español de Investigación en Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (GEIDAC) de 2012 (TRUE TEST® y complementarios) y la batería de corticoides de MartiTor®. Sin embargo, los productos propios no se pudieron parchear debido a la no disponibilidad de los mismos, sí se pudo colocar el corticoide que utilizó en último lugar, aunque no era el sospechoso del cuadro.
Se realizaron lecturas a las 48 horas, 96 horas y la lectura retardada a la semana, siendo positivos en las tres el níquel (++) y el tiomersal (++), a los que se le dio una relevancia pasada, además de la budesonida (+++) y la hidrocortisona-17- butirato (++), que fueron positivos en ambas baterías y se les dio una relevancia presente. El resto de alérgenos, incluyendo el corticoide tópico que empleó en último lugar (betametasona valerato) fueron negativos.