Anamnesis
Se presenta un paciente varón de 43 años, camarero de profesión, con antecedentes personales de eccema crónico de manos tratado con emolientes de mantenimiento y con propionato de clobetasol al 0,05% en crema durante los brotes. Acudía remitido por su médico de Atención Primaria por empeoramiento de lesiones en manos de 5 días de evolución y descamación en plantas de ambos pies, pruriginosas, que no mejoraban pese a corticoterapia tópica. No refería uso de nuevos productos de limpieza ni contacto con otras sustancias. Asociaba además lesiones periungueales en primer dedo de pie derecho. No refería ninguna otra sintomatología ni otras lesiones cutáneas.

Exploración física
Durante la exploración física se objetivaron placas eritematodescamativas de predominio en dorso de dedos y palmas de ambas manos, sobre todo en la zona de las articulaciones metacarpofalángicas, con pulpitis asociada en varios dedos. En ambas plantas de pies presentaba descamación y placas eritematomarronáceas de predominio en tercio medio y en la base de varios dedos.
Destacaba la afectación en dorso del primer dedo de pie derecho, con perionixis y placas eritematodescamativas sin palpación fluctuante en ningún punto. La lámina ungueal de dicho dedo era hiperqueratósica, con descoloración amarillenta y onicorrexis asociada.

Exploraciones complementarias
El diagnóstico inicial fue de eccema de contacto irritativo complicado con paroniquia. No obstante, ante la mala evolución con corticoterapia tópica y la peculiaridad de las lesiones, se solicitaron serologías para virus de hepatitis B y C, virus de la inmunodeficiencia humana y lúes.

Diagnóstico
Resultado positivo para la prueba de reagina plasmática rápida (RPR) con una dilución de 1/128 y detección de anticuerpos mediante inmunoensayo quimioluminiscente (CLIA) treponémico, con lo que se realizó el diagnóstico de secundarismo luético. El resto de tests serológicos resultaron negativos.

Tratamiento
Además del tratamiento inicial de baños para los pies con agua de sulfatos (sulfato de cobre, sulfato de zinc, aluminio potásico) y combinación tópica de gentamicina más dipropionato de betametasona cada 12 horas, se administró una dosis intramuscular de penicinila benzatina de 2,4 millones de unidades tras obtener el resultado positivo en las serologías.

Evolución
Una semana después del tratamiento antibiótico, las lesiones en pies prácticamente se habían resuelto y la paroniquia en el primer dedo había disminuido de forma notable. Reinterrogado, el paciente negaba antecedente de ninguna lesión oral o genital en los meses previos. Sí refería haber mantenido relaciones sexuales anales con preservativo y orales sin preservativo en el mes previo a presentar las lesiones descritas.