Anamnesis
Varón de 74 años con antecedentes personales de dislipemia y fibrilación auricular a tratamiento con anticoagulantes orales. Intervenido de cataratas bilaterales y varicectomía. No conoce alergias medicamentosas. A seguimiento en consultas externas de Dermatología por psoriasis de años de evolución que trata con tópicos. Como hallazgo casual en una de las visitas se aprecian lesiones en ambas manos por las cuales el paciente no había consultado previamente. Refiere las lesiones como asintomáticas y de años de evolución, manteniéndose estables en tamaño y forma desde su aparición. No había realizado tratamiento. No refiere lesiones similares en el resto de la superficie corporal ni otra clínica asociada. A la anamnesis dirigida no relaciona con ningún desencadenante, pero sí refería haber trabajado como joyero, manipulando plata con frecuencia.

Exploración física
La exploración dermatológica muestra en dorso y pulpejos de dedos de ambas manos múltiples máculas, redondeadas, de aproximadamente 1 mm de diámetro, de color azul-grisáceo, que no desparecen a la vitropresión. A la dermatoscopia presentaban un patrón azul homogéneo. No lesiones similares en el resto de la superficie cutánea ni en mucosas. No alteraciones en el resto de la exploración física.

Exploraciones complementarias
El paciente había realizado analítica de orina y sangre que incluía hematimetría, coagulación y bioquímica que no mostraban alteraciones significativas.
Se decidió realizar una biopsia de una de las lesiones que mostraba presencia de depósitos de pigmento negruzco en forma de gránulos y hebras localizados en la dermis papilar. Se disponen tanto en el interior de los histiocitos como entre fibras elásticas y colágenas. No se acompaña de respuesta inflamatoria. La epidermis no muestra alteraciones y el pigmento no se tiñe Perl"s ni con Masson Fontana. La biopsia es compatible con argiria.

Diagnóstico
Nos encontramos ante un paciente con lesiones en dedos de manos, asintomáticas, de años de evolución, por la cuales no había consultado previamente. Entre sus antecedentes destacaba el haber trabajado como platero. Se sospechó de una argiria cutánea localizada por lo que se realizó una biopsia que confirmó el diagnóstico. La anamnesis, la anatomía patológica y la clínica son claves para realizar un correcto diagnóstico de esta entidad y descartar cuadros con una clínica similar como por ejemplo las metástasis de melanoma, nevus azules, lesiones vasculares u otros cuadros de pigmentación exógena como tatuajes.

Tratamiento y evolución
La argiria cutánea localizada en una entidad de naturaleza benigna que no precisa tratamiento. Las lesiones tienen tendencia a persistir en el tiempo. Actualmente el paciente continúa a seguimiento en consultas debido a la psoriasis sin que se evidenciaran cambios en las lesiones de argiria.
