Motivo de consulta
La hija de nuestra paciente acude a consulta de Atención Primaria para comunicar el fallecimiento de su hermana a causa de linfoma no Hodking, tras breve hospitalización. Comenta que su madre ha sido valorada por psicólogo privado y nos muestra el móvil con el nombre de un antidepresivo recomendado por dicho profesional. Ante lo cual, se explica a la hija la necesidad de ver a la paciente. Tras la consulta, se programa visita a domicilio; donde nos encontramos a la paciente con llanto espontáneo y discurso triste relatando lo sucedido durante el último mes. Junto a ella se encontraba su marido, sus otras dos hijas y el viudo de su hija. Tras una fase de escucha activa empatizando con la paciente, le ofrecemos nuestra ayuda y le indicamos la necesidad de no medicalizar el duelo por el momento, estando abiertos a revisarla para modificar nuestro plan de actuación si fuese necesario.

Enfoque individual
En la actualidad la paciente se encuentra con dificultad para dormir, labilidad emocional y llanto fácil debido al fallecimiento de su hija. Nuestro objetivo es permitir la adaptación emocional a la pérdida de su hija, prevenir la respuesta al duelo y sus posibles complicaciones al ser una muerte repentina de una hija.
Entre sus antecedentes familiares destaca madre diabética no insulinodependiente, y fallecimiento del padre por infarto de miocardio en 2010.
Entre sus antecedentes personales destaca hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y dislipemia en seguimiento anual. Toma medicación habitual antihipertensiva, antidiabéticos orales e hipolipemiantes.

Enfoque familiar
Comprobamos, con respecto a su estructura familiar, que se trata de una familia nuclear con parientes próximos (dos individuos con o sin sus hijos y con la madre viviendo en su misma localidad). Su Ciclo Vital Familiar, considerando el modelo de la OMS modificado por De la Revilla, se encuentra en la etapa V o Fin de Contracción (desde que el último hijo abandona el hogar hasta que fallece uno de los cónyuges).
No se realizó Apgar familiar ya que desde el primer momento recibió apoyo familiar y social, principalmente de sus hijas, su marido y su yerno.
Hipótesis sistémica: las hijas de la paciente habitan en su misma localidad, gozan de buena salud y no toman ninguna medicación. Su marido padece cáncer pulmón microcítico en remisión. Tiene tres hijas, una hija de 42 y otra de 38 años, y la hija fallecida con 41 años.

Seguimiento
En la visita a domicilio, comprobamos la situación que nos había comunicado su hija; la paciente se encontraba llorando y con un discurso triste, recordando momentos con su hija y preocupada por el futuro de sus nietos (4 y 9 años).
Acordamos con la paciente mantener tratamiento ansiolítico e ir reduciendo según evolución. Por el momento la paciente no quiere ser valorada por el psicólogo de nuestro Equipo de Salud Mental. Informamos sobre síntomas de alarma. Realizaremos seguimiento estrecho en consulta y mediante contacto telefónico.
Explicamos a la paciente y a su hija la necesidad de no medicalizar el duelo, ya que ese llanto incontrolado forma parte del proceso de un duelo y protege a la paciente de un derrumbe psicológico.
En la anamnesis, la paciente se encontraba preocupada por el futuro próximo (Comunión de su nieta) rememorando acontecimientos vividos con su hija previo al diagnóstico; todo ello enmarcado dentro del reciente fallecimiento
La exploración física no presentó hallazgos de interés.

Plan acción
En base al manejo del duelo desde Atención Primaria debemos de estar atentos a los factores que dificultan o favorecen la evolución del proceso de duelo, cómo el ser una muerte no esperada de su hija tras una enfermedad de corta evolución.
Destacar, en su núcleo familiar como principal apoyo a sus hijas y su marido; y como gran dificultad, explicar a sus nietos lo que le había ocurrido a su madre.

Evolución
La paciente se encuentra actualmente en situación de choque emocional, tras la repentina noticia del fallecimiento de su hija por una enfermedad que ha durado apenas 4 semanas. Estaríamos ante un duelo de riesgo, que requiere un tratamiento preventivo, facilitado por el acrónimo REFINO: Relación (R), Escucha (E), Facilitación (F), Informar (I), Normalizar (N), Orientar (O)