Motivo de consulta
Crisis asfícticas nocturnas, cercanas a la hora de despertar.

Enfoque individual (anamnesis, exploración, pruebas complementarias)
Se trata de una paciente mujer de 62 años de edad, sin alergias a medicamentos conocidas, con antecedentes personales de hipertensión arterial e hipotiroidismo subclínico, que consulta por un cuadro de meses de evolución de crisis asfícticas, en torno a 5-10 minutos de duración, que le ocurren sobre todo en el último tramo de la noche, cercanas a la hora de despertar.

En la anamnesis dirigida, niega autoescucha de sibilancias o tos previa, a excepción de algunos catarros de vías altas que ha padecido en los últimos años. Es roncadora habitual.

Al consultar a su marido, la sensación disneica que la paciente describe ocurre tras pausas de apnea durante el sueño, de segundos de duración. Siguiendo con la anamnesis, describe cefalea matutina intermitente, y ocasionalmente cansancio por las mañanas, con somnolencia leve durante el día. Además, presenta sensación de pirosis, intermitente. Había sido valorada por Otorrinolaringólogo privado, que evidenció hallazgos de laringitis posterior.

Exploración física con buen estado general, eupneica en reposo y al habla, SatO2 100%, IMC 29, auscultación con tonos rítmicos a buena frecuencia, soplo sistólico panfocal, MVC sin ruidos sobreañadidos.
Se realizó espirometría en su centro de salud, con patrón no sugestivo de broncopatía, y radiografía de tórax, con ICT conservado, sin imagen sugestiva de infiltrados alveolares ni pinzamientos de senos costofrénicos.

Enfoque familiar y comunitario
Vive en su domicilio con su esposo, buen nivel socioeconómico y apoyo familiar. Ama de casa de profesión.

Juicio clínico (listado de problemas, diagnóstico diferencial)
Despertares asfícticos en paciente con clínica sugestiva de síndrome de apnea – hipopnea del sueño (SAHS).

Plan de acción y evolución
Se derivó a consulta de neumología - consulta de trastornos respiratorios del sueño, donde se solicitó poligrafía respiratoria domiciliaria para confirmar el diagnóstico.
Evitar acostarse antes de dos horas después de cenar, evitar comidas copiosas. Pérdida de peso, actividad física.
Abstención de alcohol, sedantes y relajantes musculares, sobre todo a partir de mediodía.