Motivo de consulta
Priapismo de 4 años de evolución.

Enfoque individual (anamnesis, exploración, pruebas complementarias)
Paciente de 40 años de edad, sin antecedentes personales de interés ni tratamientos crónicos, que consulta por cuadro de erecciones dolorosas desde hace 4 años, que tienen una duración en torno a 2 o 3 horas. Predominio nocturno, originando despertares. Es más raro, pero a veces también ha tenido episodios durante el día. Tienen una periodicidad de 2- 3 episodios a la semana.
Por otro lado cabe destacar que no mantiene una correcta higiene de sueño, le suele costar algo de trabajo irse a la cama (suele ver la televisión hasta la 1:00 AM y se suele despertar sobre las 7:00 AM). A veces se despierta por la noche, con rápida recuperación del sueño, sin despertares precoces. Hubo una tiempo, hace algunos años, donde precisó benzodiacepinas por un problema de índole familiar. No suele dormir siestas entre semana. Los fines de semana suele acostarse y levantarse un par de horas más tarde. No presenta somnolencia diurna y su mala higiene de sueño no tiene repercusión clínica en la actualidad. En la exploración, presenta buen estado general. No se aprecian hallazgos patológicos en la auscultación y en el electrocardiograma. El registro ambulatorio de la presión arterial fue catalogado como normal. No focalidad neurológica.

Enfoque familiar y comunitario
Se trata de un paciente con buen soporte familiar. Trabaja como dependiente en un supermercado, con turno diurno partido y no es habitual en las consulta, debido a que exceptuando lo presente no tiene otros problemas de salud destacables.

Juicio clínico (listado de problemas, diagnóstico diferencial)
Priapismo idiopático.

Plan de acción y evolución
Se deriva a consultas de hematología y urología para estudio.

Evolución
El paciente es derivado a urología, que solicita perfil hormonal y ecografía doppler de pene donde no destacan alteraciones. Se deriva a hematología con el fin de descartar etiología relacionada con esta espacialidad, sin hallazgo de la misma tras el estudio de hemograma y frotis.
Ante el carácter anodino de las exploraciones se decide contactar con el servicio de neurofisiología, que no aprecia alteraciones en el estudio de polisomnografía.
Tras finalizar los estudios el paciente es valorado en sesión clínica por urología y se decide plantear derivación a un servicio especializado en andrología, con el fin de valorar uso de Baclofeno (con una indicación fuera de ficha técnica). El paciente acepta, asumiendo como posibles efectos secundarios una disfunción eréctil permanente (aunque los riesgos de la no intervención son incluso peores que esta posible complicación) pendiente actualmente de evolución.