﻿Una mujer de 27 años sin antecedentes, residente del hospital, presentó odinofagia seguida de artralgia difusa y una erupción de placas eritematosas pruriginosas extendidas, con una afectación básicamente facial y acra. El diagnóstico de urticaria fue confirmado por un dermatólogo. No se hallaron desencadenantes excepto por las circunstancias víricas; las pruebas séricas víricas habituales resultaron negativas. Se estableció un tratamiento antihistamínico. 48 horas después, informó de escalofríos, dolor torácico y fiebre de hasta 39,2 °C. Tenía linfocitopenia moderada, los análisis hepáticos eran normales y el valor de proteína C-reactiva era de 49 mg/l. La prueba de COVID-19 (PCR de SARS-CoV-2) dio resultado positivo. Fue tratada con paracetamol y se le mantuvieron los antihistamínicos, con una lenta mejora de los síntomas.
