Niño de 12 años, con antecedente de asma bronquial intermitente sin tratamiento de base, que acude a la consulta de Pediatría de su centro de salud por la aparición brusca de un edema cervical, disfagia y dolor torácico desde esa mañana (aproximadamente seis horas de evolución), en el contexto de una crisis asmática que el niño estaba tratando con salbutamol inhalado en su domicilio. A su llegada presenta un regular estado general, palidez cutánea, taquipnea y tiraje intercostal; con hipoventilación generalizada en la auscultación. Se observa un edema a nivel cervical bilateral, con crepitación en dicha zona. Ante crisis asmática con score moderado se inicia tratamiento broncodilatador y corticoideo y se deriva a Urgencias hospitalarias. Allí realizan una radiografía de tórax, encontrando neumomediastino y un enfisema subcutáneo torácico y cervical, sin neumotórax. Se pauta analgesia y tratamiento con oxígeno, broncodilatadores y prednisona oral; experimentó mejoría progresiva, dándole de alta cuatro días después.

