Paciente varón de 13 años de edad, sin patologías de interés, que acude a consulta por presentar edema localizado en ambos párpados superiores de una semana de evolución sin otra sintomatología acompañante. En la exploración física se evidencia dicho edema bilateral, sin hiperemia conjuntival ni secreciones oculares, además de adenopatías laterocervicales bilaterales, rodaderas y no adheridas a planos profundos, de aproximadamente 1-2 cm de diámetro. Resto de la exploración, incluyendo orofaringe, abdomen y auscultación cardiopulmonar, sin hallazgos patológicos. Ante el hallazgo de edema palpebral se solicitan distintos estudios analíticos incluyendo serología de virus para descartar posibles etiologías y se mantiene inicialmente actitud expectante con pauta antiinflamatoria y reposo relativo. En los resultados de las pruebas complementarias encontramos: sedimento de orina normal, hemograma con leucocitosis de 22 100/µl y predominio linfocítico (68,4%), frotis de sangre periférica donde se observan numerosos linfocitos activados, bioquímica sanguínea con perfil hepático en el que se objetiva elevación de enzimas hepáticas (GOT 276 UI/l, GPT 413 UI/l), PCR normal y serología IgM positiva tanto a VEB como a CMV. A lo largo de los diez días posteriores a la valoración inicial desarrolla síndrome febril con astenia y dolor abdominal, palpándose en la exploración física una discreta esplenomegalia sin hepatomegalia acompañante. A las tres semanas, el paciente se encuentra asintomático sin hallazgos en la exploración física y en el control analítico encontramos disminución de la linfocitosis (5366/µl) con normalización del perfil hepático (GOT 28 UI/l, GPT 22 UI/l).

