El cadáver carbonizado de una mujer campesina de 68 años de edad, que vivía sola en un apartado lugar de la provincia de Panamá, fue encontrado entre los restos de una vivienda rural de madera, completamente quemada. El cuerpo fue remitido a la morgue judicial de ciudad de Panamá para su identificación y determinación de la causa de la muerte. No había registros de antecedentes patológicos de la fallecida.

Examen necrópsico
Se recibió un cuerpo incompleto, quemado hasta la carbonización, con amputaciones térmicas y pérdida de estructuras anatómicas en el tronco y los miembros. Fue identificado por sus características antropológicas y por la información recibida de los investigadores.

Al revisar las cavidades, las vísceras estaban bien conservadas. Había coágulos cocidos en el hemitórax izquierdo. En las vías aéreas no se encontraron partículas de carbón, y tampoco se observaron partículas de hollín al examen microscópico. El saco pericárdico estaba roto y contenía coágulos cocidos ; al evacuarlos, se encontró una herida punzo-cortante, de 1,2 × 0,8 cm, que interesaba todo el espesor de la pared anterior del ventrículo izquierdo. Al examen microscópico de la lesión se encontró fragmentación de fibras miocárdicas y hemorragia reciente.

Se estableció que la causa de la muerte fue la herida punzo-cortante que interesó el corazón, y que el deceso ocurrió antes de la exposición térmica. Basándose en los resultados de la necropsia, los investigadores interrogaron a un familiar de la fallecida, quien confesó ser el autor del femicidio.

