Se trata de un varón de 49 años de edad cuyo cadáver fue recuperado en las aguas del Río Sixaola, provincia de Bocas del Toro. Los testigos vieron al fallecido en una zona del río en donde se pueden apreciar un buen número de cocodrilos. El cadáver fue recuperado tres días después de denunciarse su desaparición, en avanzado estado de putrefacción. En la necropsia se evidenció, como hallazgo relevante, la amputación traumática de la mano y antebrazo derechos, amputación traumática de ambos pies y heridas avulsivas de bordes irregulares, con pérdidas de masa muscular, acompañadas además de fracturas conminutas en el resto de las extremidades. Estas lesiones provocaron una pérdida masiva de flujo sanguíneo responsable del fallecimiento..

