Mujer de 13 años de edad que acude a nuestro centro por persistencia de un cordoma localizado en el clivus, después de una resección parcial por vía intraoral en otro centro. La paciente presentaba parálisis bilateral del VI par craneal y cefaleas de 3 y 5 meses de evolución, respectivamente. La resonancia magnética (RM) confirmó la presencia de una lesión de aproximadamente 3 cm de diámetro mayor localizada en la región posterior del clivus, con destrucción de la pared posterior del esfenoides, que obliteraba parcialmente la cisterna prepontina, llegando a contactar con la parte anterior de la protuberancia, y que podía invadir el seno cavernoso derecho. Producía, además, el desplazamiento de la hipófisis y del VI par craneal de forma bilateral.

El tratamiento de elección de los cordomas de clivus, según la mayoría de los autores consultados, es la extirpación quirúrgica. En los casos en que la resección no sea total y en las recidivas, está indicado el tratamiento complementario con radioterapia. Su extirpación completa se consigue entre el 43 y 72% de los casos, ya que se trata de tumores, aunque de naturaleza benigna, agresivos y con alta capacidad infiltrativa29.
El abordaje al seno cavernoso, para intentar la extirpación total de los cordomas que infiltren sus estructuras, es controvertido. El riesgo de lesionar las estructuras en él alojadas (carótida interna, III, IV, V y VI pares craneales), la naturaleza infiltrativa del tumor, su adecuada radiosensibilidad y la falta de diferencias estadísticamente significativas, publicadas en varios artículos, respecto al pronóstico y la permanencia mínima de tumor, recomiendan una actitud conservadora en este sentido30,31. En nuestra paciente, la RM no confirmaba la afectación del seno cavernoso pero tampoco descartaba su posibilidad. Asumimos, por lo tanto, que en el peor de los casos la infiltración sería mínima, y se decidió, conjuntamente con el servicio de neurocirugía, no abordar de entrada el seno cavernoso.
La paciente fue intervenida quirúrgicamente, bajo anestesia general e intubación orotraqueal. Se realizó una translocación bilateral del tercio medio facial, lo que nos permitió el adecuado acceso a la lesión y la resección casi total de la lesión, sin poder extirpar una pequeña parte que invadía el seno cavernoso derecho. Para la colocación previa de placas y la posterior fijación de las estructuras óseas utilizamos el nuevo sistema de placas y pines reabsorbibles Sonic Weld® (KLS Martin, LP, Jacksonville, Florida, USA). Conformamos primero las placas, mediante un proceso de calentado, para su colocación previa a las osteotomías. Posteriormente realizamos las osteotomías y la extirpación de la lesión. Para la fijación del esqueleto facial recolocamos las placas reabsorbibles, ya moldeadas, sobre las estructuras óseas, realizamos el fresado de los agujeros y seguidamente, mediante un dispositivo de ultrasonidos, aplicamos los pines termoplásticos.

