Mujer de 60 años, sin antecedentes personales de interés, que ingresó desde el Servicio de Urgencias por cuadro sugerente de colangitis. Durante su ingreso se realizó colangio-RMN que evidenció una litiasis de 7,7 mm enclavada en el colédoco, a unos 4,4 cm de la papila, con dilatación de la vía biliar intra y extrahepática. Ante estos hallazgos se decidió realizar una CPRE en la que no se consiguió canular la papila de Vater. Dos días después, ante la persistencia de la ictericia, se realizó una nueva CPRE que mostró un coágulo fresco cubriendo la papila. Tras retirarlo, se accedió a la vía biliar, observando el cálculo descrito en la colangiorresonancia, que fue extraído tras realizar una esfinterotomía biliar. Finalmente, se inyectó adrenalina diluida en la papila, la cual continuaba con signos de hemorragia reciente.
A los siete días tras el alta, la paciente acudió de nuevo al Servicio de Urgencias por fiebre, dolor abdominal y astenia intensa. Analíticamente, destacaba Hb 8,6 g/dl, hematocrito (Hto) 27,2%, leucocitos 10.000 U/ml con 68% de polimorfonucleares, plaquetas 627.000 U/ml, y proteína C-reactiva (PCR) 187,4 mg/l. Se realizó una ecografía abdominal donde se observó una lesión ocupante del espacio (LOE) hepática de unos 10 x 6 cm en segmento III, con características ecográficas de absceso. Se intentó el drenaje percutáneo, que no fue posible debido a la densidad de la lesión. Se realizó biopsia con aguja fina y en el cultivo del material obtenido se aisló Enterobacter cloacae.
Una TC abdominal de control tras el tratamiento antibiótico mostró la lesión descrita previamente, que correspondía a un posible hematoma hepático. Ante la persistencia de fiebre elevada se colocó un catéter de drenaje de 8 Fr.
Tras el drenaje, la paciente permaneció asintomática, apirética y hemodinámicamente estable. Se realizaron ecografías abdominales semanales para control evolutivo del hematoma que mostraron la disminución progresiva del mismo. Tras seis semanas, se retiró el drenaje sin observar complicaciones.
