Se trata de un paciente varón de 49 años, que ingresa en octubre de 2014 por cuadro de dolor abdominal y diarrea. Antecedentes personales de infección VIH estadio C3 diagnosticado en 2005 e infección crónica por VHC con datos ecográficos de hipertensión portal. Fumador severo hasta la actualidad y bebedor de 100 gr diarios de alcohol hasta 2013. En tratamiento con los antirretrovirales lamivudina-abacavir-lopinavir-ritonavir (3TC + ABC + LPV + RTV), con mal cumplimiento.
En los días previos al ingreso presenta dolor abdominal tipo cólico acompañado de 7-8 deposiciones diarreicas diarias, sin productos patológicos, con fiebre termometrada de hasta 38 oC y deterioro del estado general.
En la exploración física presentaba regular estado general, destacando una lesión hiperpigmentada extensa a nivel de tronco en forma de placas confluentes, junto con lesiones tipo forúnculos con centro blanco en ambas manos, hepatomegalia de 6 cm y moderada esplenomegalia.
En la analítica únicamente destacaba Hb 11.4 g/dl, 3.000/µl leucocitos y 92.000/µl plaquetas, GGT 119 U/L, FA 122 U/L, PCR 24.2 mg/L. En la ecografía abdominal se informó la existencia de hepatoesplenomegalia, esteatosis hepática y adenopatías perihiliares hepáticas.
Ante el estado clínico del paciente este es ingresado, iniciando tratamiento con sueroterapia, dieta absoluta y reiniciándose tratamiento antirretroviral con tenofovir-emtricitabina-raltegravir (TDF-FTC-RAL). En nueva analítica destacaba CD4 44 células/mm3 y carga viral VIH 80.000 copias/mL, sin resistencia a antirretrovirales. Carga viral CMV negativo. Coprocultivo y parásitos en heces negativos, con toxina de Clostridium difficile negativa. Urocultivo y hemocultivo negativos. El paciente desarrolló insuficiencia renal aguda por tenofovir, por lo que se cambió este por abacavir, con buena evolución.
La TC toracoabdominopélvica informó de hepatoesplenomegalia homogénea con bazo de 18 cm y pequeñas adenopatías a nivel torácico y abdominal. La broncoscopia informó de signos inflamatorios difusos de predominio en árbol bronquial izquierdo con ausencia de células neoplásicas en broncoaspirado y BAAR negativo. La colonoscopia hasta ciego no revelaba lesiones y se tomaron varias biopsias al azar a nivel de íleon, ciego y colon, cuyo informe anatomopatológico refiere mucosa de íleon y de intestino grueso con numerosos microorganismos intracelulares en citoplasma de histiocitos en lámina propia, que corresponden a Leishmania, sin que se identifiquen granulomas. Se realizó biopsia cutánea de tronco y dorso de manos, con resultado de leishmaniasis.
Ante estos hallazgos, compatibles con leishmaniasis visceral y cutánea, se inicia tratamiento con anfotericina B liposomal en dosis de 5 mg/kg/día durante 5 días, desapareciendo el cuadro diarreico y la fiebre y con buena tolerancia oral. Posteriormente, en Hospital de Día ha seguido la fase de consolidación del tratamiento, recibiendo 200 mg IV en los días 10, 17, 24, 31 y 38, con buena respuesta clínica y analítica hasta el momento actual.
