Niña de 12 años que acude a por vómitos y abdominalgia generalizada de un año de evolución, sin predominio horario ni relación con la ingesta que incluso la despierta por la noche. No asocia pérdida de peso ni cambios en hábito deposicional. Antecedentes personales sin interés. Se realiza hemograma con hemoglobina 12,6 g/dl, volumen corpuscular medio 79,6 fl. El resto del hemograma es normal. Además, presenta función hepática con AST, ALT y GGT normales y función renal sin alteraciones. Destaca ferropenia con ferritina de 9 ng/ml (20-200 ng/ml) sin elevación de reactantes de fase aguda (proteína C reactiva y velocidad de sedimentación globular). Se realiza despistaje de enfermedad celiaca con IgA total, anticuerpos antitransglutaminasa (IgA-AAT), anticuerpos antipéptido deaminado de gliadina que son negativos y HLA DQ2-DQ8 asociado a enfermedad celiaca. Además se solicita estudio de sensibilización alimentaria con IgE total y específica a proteínas de leche de vaca (PLV) y a huevo que fueron negativos. Tras los resultados normales, se había realizado endoscopia digestiva alta en otro centro hospitalario con diagnóstico de gastritis, con test rápido de ureasa en biopsia antral negativa para infección por Helicobacter pylori. No se tomaron otras muestras gástricas para estudio anatomopatológico. Se inicia tratamiento con IBP a dosis altas (2 mg/ kg/día) con mejoría inicial presentando recaída al suspender IBP a los 2 meses.
Reconsulta en nuestro centro por persistencia de sintomatología, dolor más localizado e intensificado en epigastrio en el último mes. Se decide nueva endoscopia digestiva alta en la que se observa únicamente imagen nodular en antro gástrico. Se toman muestras de antro gástrico para test rápido de ureasa para Helicobacter pylori que es negativo y estudio anatomopatológico. En la descripción histológica destaca la presencia de mucosa gástrica con moderado componente inflamatorio linfoplasmocitario junto con la presencia de fibrosis colágena subepitelial de distribución parcheada con áreas que superan las 10 micras de espesor y que también se distribuyen alrededor de las glándulas. No se observa linfocitosis intraepitelial significativa, ni la presencia de Helicobacter pylori. Las muestras de esófago y duodeno no presentan alteraciones histológicas.
Orientada como GC se realiza colonoscopia para descartar colitis colágena asociada que es normal tanto la imagen como histológicamente. Se reinicia tratamiento con esomeprazol oral 40 mg cada 24 horas, desapareciendo la sintomatología a los pocos días junto suplemento de hierro oral. A los 3 meses de inicio del tratamiento se puede disminuir la dosis de IBP a la mitad permaneciendo asintomática a los 6 meses del diagnóstico.
