Varón de 60 años con hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, fibrosis retroperitoneal idiopática con trombosis esplénica crónica, insuficiencia renal crónica y anemia ferropénica. Recibía tratamiento con doxazosina, atenolol, hidralacina, sulfato ferroso, furosemida y acenocumarol, entre otros. Se le solicitó endoscopia digestiva alta (EDA) para despistaje de varices esófago-gástricas, en la que se visualizaron múltiples lesiones milimétricas de color café en cuerpo gástrico, bulbo y segunda porción duodenal. La anatomía patológica reveló la presencia de depósitos pardo-negruzcos localizados dentro de los macrófagos de la lámina propia.
