Varón de 33 años de edad con antecedente de trombosis venosa de tronco esplenomesentérico y cavernomatosis portal en 2007, con datos de hepatopatía crónica de reciente diagnóstico, de probable origen alcohólico. En estadio Child A. Sin ingresos previos por descompensación hepática ni sangrado. Acudió a urgencias por cuadro de 4-5 días de evolución de deposiciones melénicas acompañadas de dolor abdominal junto a 2-3 episodios de hematemesis. Se realizó endoscopia urgente objetivándose varices esofágicas pequeñas, sin signos rojos. Varices esófago-gástricas de gran tamaño tipo I y otras que parecen varices gástricas tipo II (sin conexión con las esofágicas, y de localización diferente al fundus), de gran tamaño, con estigmas de sangrado activo; se inyectaron 8 cc de etoxiesclerol al 1 %. Una ecografía abdominal mostró datos compatibles con hepatopatía crónica con vena porta intrahepática filiforme y cavernoma, trombosis parcial de la vena esplénica, circulación colateral en el hilio esplénico, perigástrica y mesentérica. Tras unos días estable presentó nuevo episodio de hematemesis asociado a mareo, sudoración profusa e hipotensión (70/40 mmHg). En gastroscopia urgente, se objetivaron pequeñas varices esofágicas y gástricas que no presentan signos de rotura. El bulbo duodenal mostró una variz duodenal de gran tamaño, con sangrado en jet en erosión del vértice de la misma. Se inyectan 2 cc de cianoacrilato y 5 cc de etoxiesclerol al 1 % cediendo el sangrado. Durante su estancia en planta permaneció sin nueva exteriorización de sangrado, por lo que es dado de alta. Tras cinco meses de seguimiento el paciente no ha presentado nuevos episodios de sangrado.
