Varón de 54 años, hipertenso, diabético tipo II con cirrosis hepática de origen alcohólico, en estadio C de Child, con hipertensión portal. Presentaba varices esofágicas grado II y no había requerido ingresos por sangrado digestivo. Acudió a urgencias por episodio de hematemesis y rectorragia. Se realizó gastroscopia urgente en la que se observaron tres cordones varicosos de mediano-pequeño tamaño, con signos rojos en su pared que afectaban a tercio inferior del esófago, sin evidencia de sangrado activo en el momento de realizar la exploración. Se colocaron dos bandas de ligadura. Una ecografía abdominal reveló signos de hepatopatía crónica con signos de hipertensión portal, flujo portal hepatófugo y ascitis. No se evidenció sangrado activo ni lesiones potencialmente sangrantes en estómago ni en duodeno. Posteriormente presentó un nuevo episodio de deposiciones melénicas, realizándose endoscopia que observó tres cordones varicosos pequeños con 2 escaras en tercio distal y cierto edema. En estómago sangre roja en curvatura mayor. En duodeno presentaba variz duodenal en segunda porción con pezón de fibrina. Se inyectó 1 cc de cianoacrilato y 4 cc de etoxiesclerol. Tras el tratamiento endoscópico no presentó nuevos episodios de exteriorización de sangrado ni anemización por lo que es dado de alta. Tras trece meses de seguimiento, el paciente no ha presentado hasta el momento nuevos ingresos por hemorragia digestiva alta secundaria a sangrado por variz duodenal.
