Presentamos el caso de un varón de 47 años de edad, fumador de 10 cigarrillos/día, diagnosticado de enfermedad de Crohn ileocólica a los 20 años de edad. Había sido intervenido quirúrgicamente en cinco ocasiones por complicaciones propias de su enfermedad, realizándole resecciones intestinales amplias (> 100 cm de íleon terminal en total, colon ascendente y sigma) con una colostomía definitiva por afectación estenosante severa de recto distal. Por comportamiento corticodependiente se inició tratamiento con azatioprina 100 mg/24 horas ajustado a la actividad enzimática tiopurina-S-metil transferasa con buenos resultados inicialmente.
Al año del inicio del tratamiento con azatioprina, ingresó por brote de la enfermedad, y en analítica de control se objetivó leve trombopenia (120.000 plaquetas) y patrón analítico de colestasis y citolisis (bilirrubina total 2 mg/dl, GOT 55 UI/l, GPT 69 UI/l, FA 207 UI/l, GGT 143 UI/l). Se realizó una ecografía y TC abdominal que mostraron datos de hepatopatía crónica con hepatoesplenomegalia moderada, aumento del calibre de la vena porta y ascitis escasa como datos de hipertensión portal. Para completar el estudio se hizo una endoscopia oral que mostró varices esofágicas pequeñas.
Posteriormente se suspendió la azatioprina y se realizó una biopsia hepática por vía transyugular, cuyo resultado fue de alteraciones concordantes con hiperplasia nodular regenerativa (HNR) (CD10: + en canalículos biliares, CD34: + en células endoteliales sinusoidales, Ki-76: índice proliferativo bajo, < 1-2 %, hallazgos inmunohistoquímicos propios de HNR), mostrando una estructura hepática con una configuración de tipo nodular con marcados signos regenerativos y ausencia de fibrosis circundante. El estudio manométrico mediante punción de vena yugular derecha mostró un GPVH normal.
Seis meses más tarde, se realizó intervención quirúrgica programada por absceso retroperitoneal dependiente de asa de intestino delgado con mala evolución de la enfermedad, con resección ileal (45 cm) y nueva biopsia hepática intra-operatoria, con resultado anatomopatológico superponible a la previa. Dado la situación de intestino corto y la persistencia de actividad inflamatoria se inició tratamiento con adalimumab sin complicaciones y con excelente respuesta tras 1 año de seguimiento.
