Presentamos el caso de un varón de 78 años con antecedentes de hipertensión arterial, hiperuricemia, litiasis renal y colecistectomía por colecistitis cuatro meses antes. El paciente acudió al Servicio de Urgencias por fiebre, dolor lumbar derecho y pérdida de 2 kg de peso en los últimos 3 meses. Una ecografía de abdomen realizada previamente al ingreso mostraba esplenomegalia (15 cm) y quistes renales bilaterales, el hígado, páncreas y vía biliar no presentaban alteraciones. Analíticamente destacaban un aumento de la velocidad de sedimentación globular, 86 mm/h, aumento de la proteína C reactiva, 69,9 mg/l, aumento de fibrinógeno, 731 mg/dl y hemoglobina 11 g/dl. Estas alteraciones analíticas y la presencia de fiebre persistente motivaron el ingreso hospitalario del paciente. Se realizó un TAC abdominal donde se mostraba hipertrofia de los lóbulos izquierdo y caudado hepáticos sugestivo de hepatopatía crónica, mostrando también un absceso subhepático de 1 cm y un engrosamiento de la pared de antro gástrico, píloro, duodeno y ángulo hepático del colon con presencia de adenopatías regionales (la mayor de 1,7 cm). Posteriormente se realizó una colonoscopia que mostraba una lesión sobreelevada de 2 cm, deprimida en su región central, en el ángulo hepático del colon. Las biopsias de dicha lesión mostraron necrosis y mucosa colónica sin células malignas. El paciente continuó con fiebre, reactantes de fase aguda elevados y anemia, motivo por el cual se llevó a cabo el drenaje del absceso subhepático guiado por ecografía. Se insertó un catéter tipo pig-tail de 8,5 Fr evacuando 40 ml de líquido purulento y dejando el catéter tras el procedimiento. En el cultivo del líquido purulento se aislaron Citrobacter freundii, Streptococcus viridians y Bacteroides spp. sensibles a imipenem que fue añadido al tratamiento. Cinco días tras el drenaje del absceso se realizó una colonoscopia, dado que la biopsia previa había sido negativa para malignidad. En la misma localización, en el ángulo hepático del colon, se observó una lesión plana, de 1 cm de la que se tomaron nuevas muestras en las que no se observaron células neoplásicas. Posteriormente se realizó una ecografía de abdomen de control en la que no se evidenció la presencia del absceso subhepático y el catéter fue retirado.
