Paciente varón de 81 años que ingresó en febrero de 2008 por un cuadro de ictericia indolora, anorexia y quebrantamiento del estado general de dos semanas de evolución.
Como antecedentes personales refería un deterioro cognitivo progresivo, diabetes mellitus, hipertensión arterial, fibrilación auricular crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, aneurisma de aorta abdominal y era portador de prótesis mitral biológica.
A la exploración física destacaba un mal estado general con obnubilación y desorientación, fiebre de 38,5 oC, ictericia mucocutánea y una vesícula distendida palpable.
En el hemograma se observaba una moderada leucocitosis con desviación izquierda. En la bioquímica general, la bilirrubina total estaba elevada (22,5 g/dl) con predominio directo (15,6 g/dl). También estaban aumentadas otras enzimas de colostasis y citolisis: fosfatasa alcalina (FA) 287 U/l (normal < 129), GGT 472 U/l, GOT 134 U/l y GPT 227 U/l.
Se realizó una ecografía abdominal que mostraba una vesícula distendida con litiasis múltiple y una dilatación de la vía biliar intra- y extrahepática.
En la tomografía axial computerizada (TAC) se describía una masa de 3 cm en la cabeza pancreática que obstruía el colédoco y el conducto pancreático a nivel del cuerpo e invadía la arteria gastroduodenal. La vía biliar intrahepática estaba dilatada y la vesícula hidrópica. Se hizo el diagnóstico de neoplasia pancreática con obstrucción biliar. No había referencias a un posible quiste de colédoco
En la colangiografía retrógrada endoscópica (CPRE) observamos, en la segunda porción duodenal, una formación sacular de unos 3 cm de diámetro, blanda y depresible al contacto con el esfinterotomo. En su borde superior derecho se identificó el orificio papilar. Tras la canulación, la inyección de contraste opacificaba simultáneamente el quiste, la vía biliar (VB) y el Wirsung. El conducto pancreático aparecía amputado a nivel de la unión de la cabeza y cuerpo. En el colédoco medio, a la misma altura de la lesión pancreática, se apreciaba una estenosis marcada e irregular. La imagen en conjunto se podía considerar como típica de una neoplasia de páncreas con obstrucción del colédoco, asociada a un coledococele. Se practicó una esfinterotomía y se colocó una prótesis autoexpandible de 8 cm abocada al duodeno.
El paciente siguió una evolución rápidamente favorable con desaparición de la fiebre, mejoría del estado general y remisión de la ictericia. Obviamente se desestimó el tratamiento quirúrgico.
En la revisión realizada 3 meses después, el estado del paciente era aceptable, no refería molestias digestivas y la bilirrubina total era de 1,5 g/dl, con transminasas normales, FA de 184 U/l, y GGT 172 U/ll. Nueve meses después sigue vivo y no ha requerido recambio de la prótesis.
