Varón de 15 años que ingresa por un cuadro de hiporexia y vómitos de dos semanas de evolución, presentando en la última semana ictericia de piel y mucosas y orina colúrica. No refería prurito ni otra sintomatología. Dos meses antes del ingreso había sido intervenido de una coartación de aorta, presentando tras la cirugía una hipertensión arterial reactiva, por lo que inició tratamiento con labetalol (400 mg/día). En dicha intervención se transfundieron cuatro concentrados de hematíes. No tomaba otros fármacos ni consumía tóxicos, ni refería otros factores epidemiológicos de riesgo.
A la exploración física únicamente destacaba la ictericia cutaneomucosa. A su ingreso se suspendió el labetalol, se realizó una ecografía abdominal que no mostró alteraciones y se realizaron análisis de sangre con batería hepática completa con los siguientes resultados: Bb total: 12,9 mg/dl (0-1,1), Bb directa: 11,2 mg/dl (0-0,4), GOT: 905 U/L (0-37), GPT: 804 U/L (0-41), GGT: 139 U/L (8-61), FA: 314 U/L (40-129), el hemograma, la coagulación y resto de la bioquímica fueron normales. Las serologías de VHA, VHB, VHC, VEB, CMV y VHS fueron negativas, incluidos la carga viral del VHC. El estudio de autoinmunidad, ceruloplasmina, α1-antitripsina y ferrocinética fue negativo. En ausencia de otra causa y teniendo en cuenta la correlación temporal, el diagnóstico definitivo fue de hepatitis aguda medicamentosa secundaria a labetalol.
A lo largo del ingreso presentó progresiva mejoría de la analítica hepática, sin datos de coagulopatía ni encefalopatía, encontrándose asintomático al alta. Posteriormente ha sido seguido en la consulta, con completa normalización de las pruebas hepáticas a los dos meses y con estudio etiológico repetidamente negativo.

