Varón de 17 años sin antecedentes médicos ni epidemiológicos de interés que ingresa por dolor en hipocondrio derecho, fiebre de 38,5 ºC e ictericia brusca. En los análisis destaca leucocitosis (17.000/mm3) con 48,3% de eosinófilos, así como alteración del perfil hepático (bilirrubina total 6 mg/dl, GOT 113 UI/l, GPT 398 UI/l, GGT 452 UI/l). La ecografía abdominal muestra dos lesiones ocupantes de espacio: una de 7 x 5,5 cm en los segmentos VI-VII, redondeada, hiperecogénica con áreas hipoecogénicas centrales y calcificación periférica, y otra, de 2,5 x 3 cm, quística, de morfología ovoidea parcialmente colapsada, de pared engrosada, con contenido hiperecogénico en su interior que deja nivel y que se comunica con la vía biliar a nivel de la bifurcación de los hepáticos. Asimismo, existe dilatación marcada de la vía biliar intra- y extrahepática, con ocupación distal del colédoco por material hiperecógeno lineal sin sombra, compatible todo en conjunto con vaciamiento del quiste hidatídico de menor tamaño al hepatocolédoco. La serología de hidatidosis fue positiva a títulos muy altos (> 1/1024), por lo que se añadió albendazol, a dosis de 400 mg/12 horas, a la cobertura antibiótica de amplio espectro, con buena evolución clínica. Una semana después se realiza CPRE donde se objetiva dilatación de la vía biliar intra y extrahepática y múltiples imágenes fusiformes alargadas en el hepatocolédoco. Se realiza esfinterotomía y pase de balón con extracción de membranas germinativas blanquecinas y se lleva a cabo colangiografía con oclusión de la vía biliar distal sin conseguir demostrar fistulización entre el quiste y el árbol biliar. Posteriormente, el paciente fue intervenido quirúrgicamente sin complicaciones postoperatorias.
