Se presenta el caso de un varón de 67 años de edad con antecedentes personales de revascularización coronaria por infarto agudo de miocardio en 1999, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, hipercolesterolemia, insuficiencia renal crónica y colecistectomía laparoscópica en enero de 2000. En octubre de 2003 ingresó por un cuadro de dos semanas de evolución de dolor pleurítico en hemitórax derecho, fiebre, astenia, anorexia y tos no productiva. Durante la exploración física se halló una masa fluctuante, dolorosa y caliente a la palpación en la cara posterolateral del hemitórax derecho. Presentaba leucocitosis (19.480/mm3) con neutrofilia y deterioro de la función renal (creatinina 1,5 mg/dl). En la ecografía abdominal se observó una colección subfrénica derecha con pared gruesa, de 60 x 22 mm de diámetro, asociada a enfermedad pleural ipsilateral y con extensión en contigüidad al plano subcutáneo. En el interior de la colección se detectó una imagen hiperecogénica con sombra acústica posterior. Los hallazgos ecográficos se confirmaron mediante la realización de una tomografía computerizada torácica y abdominal.

El absceso fue drenado mediante implantación percutánea de un catéter tipo pig-tail de 9F bajo control ecográfico. En el cultivo del pus obtenido se aisló Streptococcus pyogenes y Escherichia coli. Previamente a la recepción del antibiograma se había iniciado tratamiento antibiótico por vía intravenosa con imipenem. La evolución clínica fue favorable, con desaparición de la fiebre, la sintomatología local, la leucocitosis y el deterioro de la función renal. Fue dado de alta a los 15 días del ingreso.
Reingresó dos semanas después por recurrencia de los síntomas y de la colección subfrénica. Fue intervenido mediante laparotomía subcostal derecha, realizándose desbridamiento y drenaje del absceso, así como extracción del cálculo de su interior. La evolución postoperatoria fue favorable siendo dado de alta a los 9 días de la intervención. Tras dos años de seguimiento no ha presentado recurrencia de su enfermedad. En la hoja operatoria de la CL, realizada 46 meses antes, se constató el hallazgo de una colecistitis aguda con absceso perivesicular. Durante el procedimiento se produjo la rotura accidental de la vesícula y el vertido de tres cálculos al peritoneo, de los que únicamente dos pudieron ser recuperados durante el acto operatorio.

