Escolar de sexo masculino, con 12 años de edad, procedente de Chaco, medio rural con hábitos de alimentación de canes con vísceras de ovejas y cabras. Consultó por un status convulsivo que se presentó una semana previa a la consulta. La RM de cerebro mostró una lesión quística cortico-subcortical frontal izquierda. Recibió tratamiento por sospecha de absceso bacteriano y/o parasitario con antimicrobianos y albendazol. Se descartó el compromiso hepático y pulmonar. Tuvo serología por HAI negativa para hidatidosis. Tampoco se detectó eosinofilia en su hemograma. Se realizó la exéresis completa del quiste. La anatomía patológica informó la presencia de una lesión quística con tres capas tisulares, una con extensa necrosis, calcificación y calcoforitos dispersos. La membrana celular anhista, PAS positiva, restos parasitarios calcificados, necróticos y con signos de degeneración, sin presencia de escólices viables. El paciente tuvo una buena evolución clínica, con recuperación neurológica completa.

