Mujer de 63 años de edad con antecedentes de hipotiroidismo (post-hemitiroidectomía derecha por enfermedad de Plummer), hipoparatiroidismo primario (tiroidectomía total y paratiroidectomía), osteoporosis, fumadora (20 cigarrillos al día) y válvula aórtica bicúspide con estenosis aórtica crítica diagnosticada hacía cinco años aproximadamente.
Consultó por disnea clase funcional III (clasificación funcional de New York Heart Association), agravada por episodios de disnea paroxística nocturna de dos semanas de evolución, progresión de edema en extremidades inferiores y fiebre no cuantificada. Al examen físico presentaba taquipnea, con saturación de oxigeno 94% con aire ambiental, frecuencia cardíaca 98 latidos por min, y presión arterial de 110/70 mmHg. Al examen pulmonar presentaba crépitos hasta un tercio de ambos campos pulmonares, ingurgitación yugular y edema de extremidades inferiores. Al examen cardíaco: ruidos cardíacos normales, con un soplo sistólico aórtico de intensidad 3/6.
El laboratorio de ingreso mostró una hiponatremia (130 mmol/l), potasio y cloro normales, recuento de leucocitos 9.500 células/mm3, neutrófilos 91%, hemoglobina 10,8 g/dl, una proteína C reactiva de 7,34 mg/dl y un péptido natriurético cerebral: 2.885 pg/ml.
Se internó en la unidad coronaria por una insuficiencia cardíaca descompensada. Se inició tratamiento con vasodilatadores y diuréticos con buena respuesta inicial. Se realizó una cinecoronariografía que mostró arterias coronarias sin lesiones significativas. Durante su primer día de internación presentó fiebre de 38,5 °C, sin descompensación hemodinámica. Se tomaron dos hemocultivos y urocultivo y se inició tratamiento con antimicrobianos (piperacilina-tazobactam 4,5 g, fraccionado cada ocho horas y vancomicina 1 g, cada 12 h), además de una infusión continua intravenosa de milrinona y furosemida.
A las 48 h, se informaron los hemocultivos positivos para cocobacilos grampositivos. Posteriormente, la colonia fue identificada por MALDI-TOF MS como Abiotrophia defectiva, por lo que se cambió la terapia antimicrobiana a ampicilina intravenosa 2 g, cuatro veces al día, más gentamicina 1 mg/kg, fraccionada cada 8 h4. Se realizó un ecocardiograma transesofágico que mostró una válvula aórtica bicúspide intensamente engrosada con una vegetación de 9 mm asociada a una cavidad de 1,5 x 1,5 cm en el anillo aórtico posterior adyacente a fibrosa mitroaórtica, con flujo diastólico desde aorta ascendente con comunicación hacia el tracto de salida del ventrículo izquierdo, sugiriendo un absceso drenado/pseudoaneurisma.

Con estos elementos se decidió una cirugía con reemplazo valvular. Los hallazgos intraoperatorios mostraron tejido con aspecto inflamatorio, con presencia de múltiples vegetaciones sobre la válvula aórtica. Se realizó una valvectomía y descalcificación del anillo. Se objetivó a nivel anular en región de la valva no coronaria, una cavidad correspondiente a un absceso drenado espontáneamente. Se realizó curetaje y lavado profuso. Se colocó una prótesis mecánica St Jude N° 21. Se envió la válvula a cultivo, sin obtener desarrollo microbiológico probablemente porque la paciente se encontraba con tratamiento antibacteriano al momento de la cirugía.

Debido a una insuficiencia renal secundaria a fármacos se cambió se cambió ampicilina y gentamicina por vancomicina. Se utilizó dosis de 1 g, fraccionada cada 12 h. Se manejaron niveles plasmáticos adecuados de vancomicina en nadir (15,4 ug/dl), sin alteración de la función renal. La paciente completó tratamiento antimicrobiano por un total de cuatro semanas, con una evolución clínica favorable.
